No te hagas policía para eso

La seguridad pública, un asunto de toda la sociedad, tiene muchas aristas, abarcarlas es tratar de tapar el sol con las manos.

Me voy a centrar en un punto de la misma, los policías, de ellos tendríamos para hacer una biblioteca de opiniones, análisis, tirar ideas; vayamos a un aspecto concreto de ser policía en Argentina.

La mayoría de las intervenciones policiales de público conocimiento, donde el uniformado saca su arma reglamentaria y procede a intervenir haciendo uso de la misma, es por cuestiones de índole personal, para defender su culo, su negocio, su bien mueble, gato o perro de su compañía.

Encontras policías en actividad (no retirados ni jubilados ni lisiados), haciendo de remiseros, kiosqueros, almaceneros; obviamente, la respuesta rápida y reactiva, es que los sueldos son bajos y viene el llanto, la queja, el universo que no se alinea, las injusticias de la vida, los políticos………….; simple, dedicate a otra cosa, pero no; aparentemente hay quienes se hacen policías con vistas a ser empresarios, emprendedores de la bolsa, ganar mucho dinero, terminar siendo inversores…………….; se equivocaron de profesión. Como también, a la larga es fallida la incorporación de alguien necesitado de ponerse la gorra y el uniforme, por un salario a fin de mes, obra social, status y trabajo.

Sos funcionario público y estas al servicio de la Comunidad, somos todos los ciudadanos quienes te pagamos el sueldo para que prestes un servicio, seas un servidor público (algo que enorgullece a cualquier persona de bien y es motivo de honra para el buen policía), dicha función, deber, servicio, es exclusivo y excluyente de cualquier otra actividad paralela; la labor policial no es un trabajo, es una función pública; no es que soy policía como ser verdulero.

Por supuesto, te encontras con un policía y no sabes si es el remisero que viste anoche disfrazado de policía; o el remisero que te llevo el día de ayer, es el policía disfrazado de remisero. Lo uno o lo otro. Ni hablemos lo que significa en riesgos para sí y para terceros, un policía mal dormido que viene de toda una noche de taxista: ¿con qué nos encontramos a la mañana siguiente estando de servicio en una puntual tarea?

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