Algunos feminismos

La rancia y aburrida existencia del supuesto camino correcto de una comunidad de normales, reúne en el andar a variadas personas, de las cuales muchas ni siquiera tienen en claro donde están parados; son ensaladas que se reflejan, proyectan esa existencia común en espacios de participación política, cultural, ideológica, religiosa, familiar.

Hoy sos toda una profesional, feminista, ampliando tus horizontes de emprendedora, en parte, gracias a la empleada doméstica que tenes en tu casa, que lava, plancha y cocina.

Quizás tengan razón, aquellos que consideran un peligro para la supervivencia formar pareja con alguien que no sepa o no quiera cocinar. Se devaluó mucho el trabajo denominado «domestico» de la «ama de casa», que se quedaba a criar sus hijos, hacer las labores del hogar; obviamente, que todo puede ser realizado sin diferenciaciones ni determinismos de género, donde nadie debe dejar de ser para que otros sean. De ahí que, los que menos tienen, expulsan a sus hijos y los depositan en las escuelas; otros, con un poder adquisitivo mejor, logrado gracias a una explotación voluntaria de trabajo, ejercicio de la profesión, donde los hijos terminan siendo hijos de cualquiera menos de sus padres.

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