
Más de un Libertario libertario, se verá decepcionado con el rumbo en ciertos aspectos de la idea que sostiene la política de seguridad que está adoptando el actual gobierno nacional.
No es la libertad que votamos, cualquiera con dos dedos de frente sabe que son incontrolables los servicios de inteligencia en su accionar, nadie en su sano juicio puede creer que una comisión bicameral o el poder judicial a través de sus funcionarios puede manejar tal aparato estatal.
Paradójicamente en el gobierno de la libertad le asignamos un poder inusitado, con asignación presupuestaria pornográfica para la Argentina de pobreza y ajuste que padece mucha gente de manera heroica, dándole atribuciones sobre las libertades de los individuos que dan miedo, incursionando en las redes sociales con la excusa válida de luchar contra el crimen organizado (algo real y necesario, pero dejado al criterio de estas fuerzas politizadas, abre la puerta a la represión ideológica hacia quienes piensan, viven y se expresan distinto).
En este esquema de Régimen, no hay diferencias entre el gobierno liberal anticasta y el partido único estatal; a la hora de espiar, perseguir, controlar, restringir…, la libertad de los ciudadanos es puesta en suspenso; se prioriza el orden, la ley, el poder estatal, los intereses del gobierno.

Deja una respuesta