
«Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada», sabemos, lo padecemos en cuanto ciudadanos que no decidimos una chota de nuestra existencia ciudadana.
Moralmente hacemos lo correcto por miedo a las penalidades que impone la ley, aunque algunos insistan en contarnos otro cuento, especialmente los que lucran por pertenecer a la familia judicial, por cuanto ellos son los que conocen como se debe operar y todo lo que hay son normas jurídicas/políticas.
En definitiva, sos esa mina de carne y hueso, que mira en su celular, al macho homo sapiens que no puede tener; o lo que te pasa a vos gordito piola, con ese culo que tanto te gusta; paraísos lejanos que no disfrutarán. Es decir, viendo la vida que no podes vivir, porque estas donde si pudieras elegir no estarías, trabajando por obligación o necesidad; aunque festejes como un hada liberal el progreso, la propiedad privada, la meritocracia…….
¿Y nos sorprendemos de los discursos de odio, resentimiento, envidia?

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