La Solución, no existe algo así como la Solución definitiva y cuidado cuando nos clausuran la libertad de expresión con un punto Final.
Hay que hacerse cargo de la vida que uno lleva, de las cosas que hace o deja de hacer, de los silencios y las palabras; éstas no son vías de escape. La Democracia no es una entidad espiritual o algún tipo de sustancia metafísica, es el juego practico de poderes, reglas, formas de organizarnos para llevar adelante la existencia en sociedad; en este punto entra a tallar la responsabilidad individual y colectiva.
Por eso que no cualquiera quiere ser realmente libre, da miedo por los riesgos que conlleva, es más cómodo y seguro creer; Jesús vino a redimir a la humanidad de su pasado, ya está, él hizo el sacrificio y sufrió por todos nosotros, a seguir con la joda; la política argentina lo leyó muy bien a esto, los que llegan al gobierno apuntan los cañones al pasado maldito y son ellos los salvadores; con la peculiaridad argenta de que los políticos no sufren por vos ni por mí, sino al revés.

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