Así son los dragones

Te queman cuando abren la boca.

La adicción a las drogas es demoledora de la vida, aun así nos simpatizan las leyes benignas para con la comercialización y menudeo de estupefacientes, las series de narcos venden mucho, tenemos legisladores presentando proyectos de despenalización del consumo, los derechos humanos de los narcotraficantes; vos en tu barrio conviviendo con merqueros y guardando silencio por miedo, conveniencia, gustito por el porro de vez en cuando, comodidad o porque te caben las generales de la ley al tener un ser querido cercano con consumo problemático. Se me escapan otras variables, aristas, como quieras llamarlas; ni siquiera me detengo a mencionar las condiciones socioeconómicas, personales, intrafamiliares, política de seguridad, cultura.

Lo expresado no es científico, no es un texto de máxima pureza, es un escrito sin pulir, simplemente opino y me animo a pensar.

De la droga no he visto salir a nadie, dicen que sí, hay gente que logra dejarla con una buena rehabilitación, nunca conocí a alguien de esas características; he visto en la generalidad de los casos, que los droga-dependientes matan todo a su alrededor, se terminan fumando a los seres queridos, amigos, familia; son peor que un cáncer para el entorno cercano, un peligro para sí y los demás; liman el futuro de cualquier sociedad que se ve carcomida por dentro con seres humanos desechados como victimas por la evolución de la vida y la sociedad consumista. EEUU es un ejemplo patético al respecto, el estrago que significa la supuesta libertad de los que eligen drogarse y después hay que ser humanos en dejarlos morir.

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