En el desierto se ven los pingos

La virulencia política argentina tiene un condimento religioso cristiano fundamentalmente, es obvio decir que cada más representantes del pueblo vienen del palo protestante evangelista, algunos de pastores pasan a ser legisladores. No estoy objetando el derecho de cualquier ciudadano.

Pienso esta vez a la luz de los Evangelios. «Todos en la sinagoga se llenaron de cólera oyendo esto. Se levantaron, le echaron fuera de la ciudad y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle. Pero él, pasando por en medio de ellos, se retiró». (Luc 4, 28-30).

La clave está en el retiro, quienes supuestamente viven en Dios, deben buscar la paz, el silencio, la quietud, la soledad; es una respuesta cristiana al contexto de violencia, odio y resentimiento que se manifiesta en la actualidad. No veo esto en la mayoría de quienes se nos presentan como guías espirituales en diversas iglesias.

Nadie encuentra a Dios en la agitación, la turbulencia. «Yo no estoy en la tempestad, Yo no estoy en los relámpagos, Yo no estoy en los torbellinos del viento violento, sino que estoy en esa brisa ligera que escuchas». (1 Reyes 19, 11-13).

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *