«Solo telarañas que teje el yuyal», dice el tango.
Solemos hablar de la gente de bien, es en el hogar donde está el principio del bien, como te criaron es lo que sostendrá los días que vendrán.
Por eso, cuando te olvides de vos mismo, recordalo volviendo a la casa donde te criaste; aunque el tiempo empobrece todo, ella guarda en sus paredes, en el aire que se respira, tus pasos, la ausencia que dejaste.
Las familias en su devenir deberían preservar ese patrimonio, porque allí está el comienzo de lo que somos. Lo sé, tiene algo de fantasioso y estúpido este pensamiento, pero no sobra expresarlo, más de uno con el paso de los años se lamenta o mira con nostalgia la casa de sus primeros años, en manos de otros.

Deja una respuesta