La inclusión social parece no ser el terreno donde se asienta el liberalismo, la justicia en cuanto realidad comunitaria está siendo cuestionada de manera liviana, simplista; es decir, solidaridad sí, pero no con mi bolsillo y de manera compulsiva.
Esto encaja en la cabeza de cada vez más ciudadanos que se hallan azotados por impuestos, tasas municipales; un Estado prácticamente confiscatorio.
Es interesante ver lo sucedido en la provincia de Santa Fe, porque corre el velo al cinismo generalizado de estos tiempos. Los empleados públicos provinciales tienen su Caja Previsional deficitaria, un Agujero Negro a las finanzas que venían cubriendo con la «solidaridad» encubierta de todos los santafesinos; hasta que llego el actual gobierno provincial disponiendo que sean los mismos estatales quienes aporten solidariamente para regularizar su propia situación. A esto llamo Justicia Social.
Todavía no dejan de llorar, putear, quejarse y protestar; corta la bocha: entre privilegios y regímenes especiales de los asalariados estatales, los números nunca van a cerrar.
Hasta los que se decían liberales libertarios pegaron el grito en el cielo, recurrieron a la Justicia…; es que la solidaridad cuando beneficia a un bando es meritocracia; pero cuando nos toca el culo, léase el bolsillo, es colectivismo socialista comunista.

Deja una respuesta