El discurso de Milei en Davos, aburrido, mucho gregre para decir gregorio, leído; a mi entender se lo hizo el enemigo, lleno de citas, largo, me perdí… No sé, pienso que nuestro presidente tenía mucho para mostrar desde sí mismo, de lo que está haciendo por el bien de todos los argentinos, un ejemplo válido y reconocible que se podría haber vendido bien en un foro de esa magnitud.
Trump se paro franco, directo, frontal, hablo suelto, nada de papeles ni apuntes, mirando al auditorio, dominando la situación y pasándose de rosca.
El presidente de Canadá, una postura media, tranquilo, firme en sus palabras, tuvo una claridad inigualable, llego a los demás como nadie, inolvidable, se animó a pensar y su decir expreso libertad.

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