En Argentina y quizás en otras partes del mundo, haya candidatos políticos, representantes, gobernantes, que fueron de izquierda y terminan en la derecha o viceversa…; en nuestro país los hay para hacer dulce, al igual que combinaciones surrealistas de peronistas nacionalistas liberales, libertos anarcocapitalistas……..; fascistas libertarios…..; un mundo político entreverado, confuso, donde ni siquiera tocaste una teta y ya te la pusieron dos veces, la que baila en la tarima es un él.
Sumado a que la derecha amontona gente que antes estaban escondidos de la vida, fuertes con el débil y débiles con el fuerte. Supuestamente, veníamos del progresismo y la izquierda, que era al revés, no; el caso argentino lo desmiente, son del mismo equipo.
Otra cosa que aprendí en estos tiempos, que muchos autopercibidos de derecha libertarios liberales te hablan demasiado de trabajo, el trabajo que libera: trabajo, propiedad, familia. Los de izquierda en cambio, colgados del trabajo de los demás, exigen una jornada laboral de menos horas y más presencia de un Estado benefactor.
No quiero ubicarme en ningún opuesto falso, de un frente falso y entre falsos oponentes; todos terminan en el Estado, el poder, dinero y status; están unidos en intereses comunes más allá de las supuestas posturas ideológicas. Algo tengo en claro, si he de vivir mucho tiempo, que el castigo del trabajo no dure tanto, que termine pronto de alguna manera y dependerá de la libertad que sepa realizar en la vida.

Deja una respuesta