Compañeros de viaje en la vida, los árboles, el verde de su presencia realza a esta ciudad; el ánimo es otro, rostros tranquilos, cuerpos relajados, sueltos; se respira la promesa de buenos momentos en esas calles arboladas con los vecinos en la vereda.
Si, esta es una de las razones por la que nuestro estar en la existencia es la ciudad que llevamos dentro, porque ahí afuera ella nos da la bienvenida haciéndonos sentir parte de la misma.

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