Tener un arma de fuego sin practicar acciones, no es lo conveniente……. Hay que familiarizarse con la misma, conocerla, no solo tirando, manipularla a diario, armarla, desarmarla…; acostarse con ella, tenerla presente como al marido o la esposa que no nos va a fallar cuando la necesitemos y que nos acompaña a todos lados, nuestra amiga, amante.
El arma de fuego para defensa personal no es una cosa o un objeto, es prolongación de nuestro cuerpo.
Obviamente, lo impredecible, no son los demás, sino nosotros mismos que no nos conocemos lo suficiente en situaciones limites o no tenemos control sobre si.

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