Cuando nos referimos a las apropiaciones, no necesariamente todo pasa por lo económico, que por otra parte se percibe en la actualidad como algo metafísico, cada vez que escuchamos que en la macroeconomia sucede tal o cual cosa, nos resignamos a justificar lo que venga porque es cosa del destino macro.
La palabra que suponemos propia, esta siendo secuestrada por discursos impresionistas, facililongos, donde no queda lugar a poder pensar lo que vivimos y por nosotros mismos. Somos hablados por un terrorismo moral que no cesa de bombardear nuestra existencia cotidiana, haciéndonos olvidar de la misma y padecerla sin sentido.

Deja una respuesta