Mufas y cábalas

Religiosidad argentina, la cultura futbolera exacerba estos rituales, desde variantes como la ridícula cinta roja hasta cruzar los dedos, raparte la cabeza o cualquier otro desafío por una promesa ante un deseo cumplido.

Lo mufa es más complicado porque en algunos casos tiene consecuencias jodidas; creer o reventar, dice el refrán, lo recuerdo cómo si fuera hoy, subíamos al avión y alcanzo a saludar a uno del equipo, en el salto fue a quién no se le abrió el paracaídas. Íbamos al casino, nos encontramos con él, nos deseo suerte, volvimos en pelotas.

Por eso, más allá de prejuicios, creencias o supersticiones, mirar bien (leer) a quién oficia de referente del grupo, al que festejamos y aplaudimos; si lo primero que se termina yendo entre nosotros es la alegría, señal inequívoca de que estando esa persona al frente, las buenas cosas no se nos van a dar.

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