
En la mala, caído y sin rendirse, no está solo teniendo quien lo quiera; al final, se vuelve adónde nos estaban esperando, si nos perdimos hay que regresar allí, donde comenzó todo.
A nadie le dijo Abraham lo que estaba pasando, como un día cualquiera salio con su hijo, beso a la madre del mismo, dejo que ella lo depidiera y avanzo en silencio hacia la montaña.
Zarathustra, después de muchos años en soledad, emprendió el camino del descenso hacia el encuentro con los hombres.
Ulises, Odiseo, nombres de lo mismo, pudiéndo ser eterno cuando Calipso, diosa hermosa, lo quería junto a ella (o para ella) y no la estaba pasando nada mal…; prefirió seguir el viaje de un mortal, ir al encuentro de los demás en sociedad.

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