Andar sufriendo por los niños sepultados bajo los escombros en Gaza, padecer por cada persona tirada en las calles de tu ciudad, angustiado por los pedofilos en pediatría de un hospital público…; tal vez estamos transitando una depresión.
Es más normal estar en la nuestra, no tener empatía con los demás, no ver el dolor de otras personas; quizás un fármaco (de esos que usan con las ratas) nos devuelva la humanidad perdida. No lo sé.

Deja una respuesta