Dicen montañas de boludeces movidos por intereses y prejuicios. Fundamentalmente, para decirlo en argento: «la gente vota mirando el parabrisas y no el espejo retrovisor.»
Desde ya, cualquiera como vos, yo, el que sea, abris el capote y te encontras con la misma mecánica de base; somos predecibles, que lo descubramos después es otra cosa.

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