
«Quién tenga algo que decir, que de un paso al frente y calle», Karl Kraus. Ante el horror que significaba la Primera Guerra Mundial, frente a lo indecible mejor callar, no hay manera de poner palabras al dolor de otros o propio, de nosotros. Sin embargo, nos hablamos todo, opinamos sin freno, no pensamos nada, le damos a la lengua sin escrúpulos.
Silencio y silencios….
Los judíos entienden muy bien esto, vienen de un holocausto, no aceptan banalizar eso; por lo tanto, operan desde esa mentalidad cuando impiden informar, difundir, hacer la laborar periodística que ventila el genocidio en la Franja de Gaza, el exterminio que lleva a cabo el ejército israelí merece silencio.

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