
Te molesta la cultura que bancamos todos, pero vivis escuchando música, no podes estar sin un celular ni desconectado de Internet, te vestis a la moda, llenas esa panza con lo que comen los iguales entre los tuyos, haces uso del espacio público, echas mano al popurri de palabras que tiene la mayoría, pensas y existis en la misma que están otros; sos un producto de este tiempo, el contexto cultural al que perteneces; no hay nada de otro mundo en vos.
Insistis en no poner de la tuya, meter la mano en el bolsillo para sostener la cultura por la cual y en la cuál existis. Es psiquiátrica esta obsesión, pero tiene sus razones:
Si todo es cultura y el Estado se tiene que hacer cargo, traducido: los ciudadanos con nuestros impuestos. Complicado, inadmisible.
¿Qué ofrece un artista, artesano, creador de una obra? Produce un activo público, desde un conocimiento de rigor y claridad, medible (evaluable), que no replica lo que se hace en el ámbito privado con propios medios; en este caso es atendible su financiamiento con recursos públicos.

Deja una respuesta