Un alto en la huella

Hay veces demoramos demasiado en constatar la certeza de que tu hogar no era la casa, el negocio, la quinta de fin de semana, la ciudad, el barrio; nada de eso, se trataba de personas, seres queridos.

Cuestión de salud, no había que entenderlo de entrada, lleva tiempo cuidarse y comprender sin dejar de pensar en los demás para ocuparse obsesivamente en uno mismo; básicamente vivir sin andar negociando a cada paso con lo que sentimos.

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