
Hago crítica, «es medio nazi, pero igual estoy con él», estas embarazada o no; se hacen los duros opinando en contra, hablan mucho y dicen poco. En realidad no tienen una posición tomada o tal vez sí, dado que no se trata de pensar.
Bibi Netanyahu o Adolf Eichmann, vivos y muertos, de un lado o del otro, no hay culpas, sino la satisfacción del deber cumplido. Entonces, la política éxitosa es la que convoca a todos, al cadaver de tu vieja y al hijo por nacer; en este sentido, la crítica de muchos «luchadores» de la palabra es consecuente con esa deriva, da lo mismo cualquier cosa.

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