Autor: José Antonio Muhando

  • Chakiras de la derecha

    Eligen las chequeras. Los argentinos tenemos a varias entre nosotros, mueven las caderas como libanesas mientras festejan a Donald Trump y permanecen mudas ante las atrocidades de Bigote Netanyahu contra su pueblo.

    No me sorprende, conocí bien a unos cuantos de esa comunidad, ojos de vidrio, sanata pura. Aprendí árabe con algunos de ellos.

  • La pasión que nos une

    Dice todo de los enamorados, ellos en sí no son nada, más que dos personas que se aman, es el amor lo que cuenta. Imaginemos esa fuerza que arrebata a un pueblo, en ella nos jugamos la vida. ¿Cuantos argentinos murieron festejando cada partido cómo el último de sus vidas?

  • Llorar y mamar

    Es ridículo pensar que el cambio de un sistema se va a dar por quienes son parte del mismo.

    Si los argentinos no aprendimos ahora con el gobierno de Milei, no aprendemos más: vimos a empresarios, gremialistas, políticos, trabajadores, gobernantes, funcionarios judiciales, empleados públicos, economistas, dependientes de todos los ámbitos, profesionales de todas las disciplinas científicas…….; organizados y viviendo del Sistema, siendo Uno, un Todo de corrupción sistémica con visos de legalidad, llenos de palos en la rueda que obstaculizan el cambio, impiden, niegan, dilatan reformas necesarias para mayor libertad, creatividad y progreso de todos.

    En este contexto ganan los especuladores de siempre, la timba financiera y quienes apuestan a que pierdan los demás.

  • La humana venganza

    ¿En qué consiste el poder político en Occidente? En lo operativo que resultan las verdades con más de 2000 años, no porque sean verdades, sino porque tienen más de 2000 años dando vueltas en la cabeza de todos, no te las podes sacar o cambiarlas de un día para el otro; aprovechar esto es hacer política. Ejemplo, cristianismo.

    ¿Por qué no puedo matar a alguién que me ha dañado? Por un viejo mandamiento religioso, adoptado por el derecho positivo vigente, la sociedad organizada políticamente y bajo el arbitro de la casta judicial; si quiero lo niego al tener mis propias verdades, al ser autónomo, libre, me autodetermino y arreglo las cosas a mi manera.

    ¿Acaso Israel en su accionar contra la población palestina indefensa, acata o respeta derecho alguno que provenga de otros? No.

  • Ética de libertos payasos

    Ir a ver al mago, darle un billete de 20000 pesos y que te lo haga desaparecer, despues esperar en los Reyes Magos y la tierra prometida.

    Pedirle a tus empleados las tarjetas de créditos personales, para irte de compras. Surrealista, punk.

    No querer saber nada con tu vida y tenes que vivirla; sos demasiado cobarde para salirte de la misma. Disgusto, malestar, impotencia, resentimiento, hasta que te aparece un payaso y haces una de más: te arrastras como víbora buscando rascar algo, fantaseas con guerras que no son tuyas y moves la cola de perro ladrando para tu nuevo Amo.

  • ¡Odiseos de la libertad, amigos!

    ¿De quienes podemos ser amigos los hombres libres? No de los que se hallan clavados a ocupaciones, cargos, deberes, afectos, costumbres, dinero, prejuicios, valoraciones y servidumbres voluntarias….; no, junto a esa gente no, los tenemos que sufrir, nos ayudan a ser mejores.

    Nuestros amigos son de largos viajes.

  • Alfabetización

    Comprender, es también leer lo que no esta ahí, requiere de aptitudes lectoras que no todos tienen, los propietarios en este sentido siguen siendo pocos; la mayoría vivimos alquilando, tercerizando, otros lo hacen por nosotros; ni los legisladores saben las leyes que aprueban, por lo menos tenemos a la IA para que nos diga a quienes votar.

  • Capitalista de las empanadas salteñas

    Contrario a lo que se espera en la mayoría de los casos, en el tema empanadas salteñas que nos ocupa, la maquinaria no necesariamente cumple la función de producir más en menor tiempo, sino de zafar del trabajo y habilitar tiempo para hacer literalmente nada.

  • Mufas y cábalas

    Religiosidad argentina, la cultura futbolera exacerba estos rituales, desde variantes como la ridícula cinta roja hasta cruzar los dedos, raparte la cabeza o cualquier otro desafío por una promesa ante un deseo cumplido.

    Lo mufa es más complicado porque en algunos casos tiene consecuencias jodidas; creer o reventar, dice el refrán, lo recuerdo cómo si fuera hoy, subíamos al avión y alcanzo a saludar a uno del equipo, en el salto fue a quién no se le abrió el paracaídas. Íbamos al casino, nos encontramos con él, nos deseo suerte, volvimos en pelotas.

    Por eso, más allá de prejuicios, creencias o supersticiones, mirar bien (leer) a quién oficia de referente del grupo, al que festejamos y aplaudimos; si lo primero que se termina yendo entre nosotros es la alegría, señal inequívoca de que estando esa persona al frente, las buenas cosas no se nos van a dar.

  • Empecemos con un café

    Repetimos tantas cosas, que ya no las vemos, ahí residen los cambios que nos llevan a lo grande. Cafe tostado a la mañana temprano (nuestro combustible sano), sin azúcar, para los de metabolismo rápido y sin problemas de salud que indiquen lo contrario.

    Sí, además de lectura, las rutinas alimentarias que tenemos nos mantendrán fuertes.