Autor: José Antonio Muhando

  • El mérito de los que pueden

    «Quién tenga algo que decir, que de un paso al frente y calle», Karl Kraus. Ante el horror que significaba la Primera Guerra Mundial, frente a lo indecible mejor callar, no hay manera de poner palabras al dolor de otros o propio, de nosotros. Sin embargo, nos hablamos todo, opinamos sin freno, no pensamos nada, le damos a la lengua sin escrúpulos.

    Silencio y silencios….

    Los judíos entienden muy bien esto, vienen de un holocausto, no aceptan banalizar eso; por lo tanto, operan desde esa mentalidad cuando impiden informar, difundir, hacer la laborar periodística que ventila el genocidio en la Franja de Gaza, el exterminio que lleva a cabo el ejército israelí merece silencio.

  • Delcy Rodriguez libertaria

    Empleada pública argentina farmeando libertad, vendiendo «Estado Mínimo», NO a la Justicia Social, menos impuestos y más policias, provida probalas; dando 30000 razones para hacer desaparecer del espacio público a limpiavidrios, lavacoches, vendedores ambulantes, gente en situación de calle.

    Obviamente, a estos personajes los ves sacándose selfies en New York o rascándose la cachucha en una repartición pública; mientras el pobrerío la rema para sobrevivir, manteniendo a esta gentuza y sus secuases.

  • El ganador se lleva todo

    Cuando vemos quienes escribieron la historia, nos damos cuenta que fueron los más violentos, aquellos que se llevaron por delante a todos; no solo venimos de los barcos que trajeron esclavos e inmigrantes de migraciones forzadas, sino de la conquista, el saqueo y la ocupación de territorios; esto definio el progreso.

    La paz nunca tuvo su lugar, lo vemos a diario, nuestra sociedad premia la psicopatía, narcisismo, el vale todo de los que se salen con las suyas.

  • Primavera de verdades

    Darte cuenta que las aplicaciones de redes sociales muestran al final lo que vinieron a ser, no espacios de libertad, sino lugares virtuales donde la gente grita su existencia de algún modo, larga la mierda que tiene adentro y lo demás es política.

    Ayer se quejaban del feminismo, hoy normalizamos el racismo, la exonofobía de moda, pornografía para hacer dulce, matrimonio infantil, festejamos la droga como salida al alcance de cualquiera, aplaudimos genocidios y seguimos como series las guerras.

    Me da miedo pensar en esas madres, abuelas, mujeres que dieron todo, dejaron de ser para que otros sean. Una jubilación para amas de casa, no se como llamarlas, matriarcas, las que tenían sexo con el marido sin cobrar, cocinaban y trabajaban en la casa sin remuneración alguna. Pero no, es más aceptable el mundo de inútiles funcionarios, empleados públicos, asesores políticos, burócratas, parásitos que nos viven cogiendo (jodiendo) a todos.

  • Toma nota liberfacho

    Debería dar vergüenza ser un facho con discursos de odio, imponiendo sus ideas a todo el mundo.

    Estamos cometiendo un error, un patético error por el que tendremos que padecer en cuanto Comunidad, tolerar lo intolerable en nombre de la Democracia; terminar martirizados por la libertad que defendemos y respetamos en los demás.

    El pasado acumula una montaña de dolor, humillaciones, violencia, que nos empujan a lo peor para obtener justicia y restituir el contexto que hará probable lo mejor.

    No vamos a repetir la historia.

  • Estética de caritas y corazones

    Reitero, con ver la vida de algunos basta para conocer al resto, la IA nos muestra eso, mismos tonos y giros lingüísticos, espejo de lo que somos en nuestra versión de carne y hueso.

    La boluda que se hace la jockey posteando imágenes en Instagram arriba de un caballo, es también aquella pobre chica sin las neuronas suficientes para ser otra cosa que simplemente la chica que espera junto a otros que la atienda el psiquiatra.

    Hacemos el esfuerzo y nos sentimos «distintos», «superados», por adoptar un estilo de vida cool, en el marco de condiciones de existencia estructurales que ya dictaron sentencia sobre tu destino y el de muchos. Pero como vos, haces lo que podes viéndote en el escenario infantil de un mundo que nunca viviste y no existe.

  • Extorsiva democracia argentina

    No buscan cambiar de verdad la corrupción política, cuando dejan intacto el esquema fascista de partidos, financiamiento, figurado poder ciudadano en el gobierno y la representatividad legislativa, el circo de la participación en los actos eleccionarios.

    Arrean como ganado a los argentinos, a las mismas extorsiones y amenazas de siempre, votar esto porque ahora conviene, volver es la perdición, es lo que hay y enfrente nada; de ahí que prestarse a votar es la estupidez que ha hecho millonarios y poderosos a la clase política, económica y judicial. La mayoría vota con el bolsillo o por la supervivencia en la que lo han colocado, es esto, no lo que pienso, no las ideas que tengo, no el cambio de la realidad o el planteo de otro sistema. Un perro que mira el plato de comida y punto.

  • Los pobres vemos otras cosas

    No tenes un auto para dar vueltas y cazar moscas, sin dinero en que gastar, no conoces eso de viajar e irte de vacaciones, la alacena media vacía de mercaderías, sobreviviendo en un barrio periférico…; si por lo menos tenes Internet, boludear con el celular en redes sociales es tu salvación; aunque me digas que salir a trabajar por dos mangos o deambular por allí, es lo saludable.

    Buscan vender aquello de «la gente atrapada en la tecnología» de algoritmos y redes sociales; cuando los pobres vivimos en carne propia el sin salida de una pobreza que nos viene condicionando desde hace generaciones.

  • A punto de reventar

    Talleres que te enseñan a manejar emociones, cursos en gestión de estrés; en vez de luchar juntos, organizados, para configurar un mercado laboral menos invasivo, con 3 o 4 horas de trabajo diario, hacer crecer y circular la libertad entre nosotros.

    No, quedo demostrado con la pandemia de COVID; lo fácil que fue encerrarnos, la gorra de milico que teníamos puesta; desesperados por volver a la miseria de la normalidad, no hubo cambios, deseamos regresar a lo mismo y eso hicimos.

    De ahí este presente, gente colapsada mental, afectiva y materialmente; que busca capacitarse para aguantar y aguantar.

  • Interesados en la pobreza o cómo parecer un moderno faquir

    Ocurrencias que buscan descolocar al resto, un ejemplo entre otros: gente de buen poder adquisitivo jugando a ser pobres, con los bolsillos llenos, varias propiedades, durmiendo sobre una tabla en el piso, sin aire acondicionado ni ventilador en veranos intensos, solo con mantas y la ropa puesta en crudos inviernos.

    Síntomas de un tiempo donde salimos al rescate de nosotros mismos, cada vez más personas apuntan a correrse de las cosas, aunque sea transitoriamente, borrar algo de esa serie en la que están encadenados junto a muchos.

    Retirarse al silencio, los ayunos y la soledad ya no es cosa de monjes del pasado, sino de figuras públicas que adquieren notoriedad alejándose de los demás.