Los argentinos de a pie siempre la tuvimos clara, todos estos sacerdotes payasos de la política sacrificial que a la hora del sacrificio no se arrojan al fuego, nunca nos representaron; no importa si hablan de Libertad, Patria, Revolución o Socialismo.
Algunos los conocemos de hace tiempo, son Ninis, ni esto ni aquello, ni estudian ni trabajan ni nada, vegetan en sus casas porque tienen unos padres que los bancan o el Estado con su maquinaria de sometimiento en condiciones de existencia precarias; similar a los estudiantes de las universidades públicas, gratuitas e inclusivas que supuestamente tenemos, donde difícilmente encontres un pobre que necesita sobrevivir yendo a superarse intelectualmente.
De ahí que, el sistema genere cierto tipo de personas a los cuales brindarles servicios, venderles algo, armar un negocio alrededor de ellos, usarlos como modos de existir sujetados.
Depende. Gendarme en una ruta, con cinco minutos de poder, ante bolivianos inmigrantes, flojos de papeles, que no los veras otra vez; cago a uno, a otro y reitero la jugada, me lleno los bolsillos o mi ego siendo un déspota.
Pero se trata de tu vecino, quizás alguién de la ciudad donde vivis; si me porto bien con el mismo es probable que cuando necesite algo este para ayudar; lo contrario no pinta bien a futuro, porque no está en nuestras manos saber las cartas que tiene el otro y como las va a jugar para vengarse de lo que le hicimos.
Esto es muy simple, pasa en la vida real y cuanto más interactuamos con alguien en diferentes ámbitos, puede fallar en uno, pero lo conocemos en otros….; cambia como el día a la noche cuando estamos en una red social de internet, ahí todo se reduce a puntuales apariciones, en una visión de túnel donde un HDP está en su salsa y abundan las malas sorpresas.
Todavía y Nadie salieron a buscarlo. Hemos naturalizado esta violencia porque miserablemente somos violentos, nos molesta la violencia de los denominados «malos», cuando daña intereses propios, viene de los que no son de nuestro palo, quienes no están en la vereda de los autopercibidos «gente de bien».
Este tipo de violencia en determinados contextos, grupos, organizaciones, estructuras, comunidades, partidos políticos; es bienvenida, tiene buena recepción, se festeja y promueve. En definitiva, hay violentos que son premiados, condecorados, tienen renombre, ocupan cargos, la gente los vota, son referentes de otros.
Cuando los buenos se juntan, son buenos para linchar, quemar y crucificar. Esta violencia no es mala.
Tenemos a cada vez más pelotudos dando clases de moral, levantando banderas de libertad cuando ellos nunca fueron libres ni tienen la valentía para serlo.
La desigualdad social, además de ser un hecho, es una construcción mental de quienes nos creemos libres y no lo somos. Entonces, aquellos palestinos entre los escombros o los pobres marrones de la calle que buscamos eliminar, son productos que justifican lo bien que estamos siendo tratados nosotros.
Ayuda y mucho, a sí mismo, también con los demás. ¿Qué decirle a quién no le fueron bien las cosas, porque lo que hace no lo hace bien y es muy probable que nunca lo haga bien?
Incluso, evitamos con nuestra franqueza admitir la existencia de otras personas que no están en la vida para aportar algo creativo, producir buenos resultados….; sin embargo, es lo propio de algunas naturalezas humanas. No estamos aquí para condenar, menos aún, elogiar a quienes no se han ganado por ellos mismos lo que tienen ni lo que son; todo es mentira en cierto sentido.
Si sos hombre, esposo y padre; los años te harán ver que no podes hacerte cargo de todo, muchas cosas han sucedido, suceden y no fue (ni es) tu culpa ni responsabilidad.
En tal sentido, one moment please, ahora viene tu sincericidio: cuanto de todo lo bueno del hombre, esposo y padre que sos, no ha dependido de vos.
Y si, cada vez que te ataque el indignadito que llevas dentro, levantes el dedo acusador sobre otros y juzgues a quienes no son mejores que vos, recorda que nadie ha tenido el control de todo lo que son, nada es de su propia y exclusiva autoría.
La moda libertaria que mentalmente pocos la encarnan, transfiere lo económico a todos los ámbitos de nuestra existencia; una mirada reduccionista, pero a los picapiedras no les entran balas.
Nos quieren vender y muchos están comprando…., que tu esfuerzo, autocontrol, elecciones, deseos, voluntad, carácter, determinación; es el combo que supuestamente te llevará al éxito propio de hombres y mujeres libres. No, no es tan así, nada dicen que tan fuerte eres para vivir, el cerebro que tienes, porque socialmente al final predomina la interaccion biológica con el entorno.
El estrés, hay bibliografía para hacer dulce, un médico lo explicaría mejor.
Aunque parezca positivo vivir muchos años, tener más tiempo, ser un empleado público que se rasca su existencia; hay veces sin saber para qué, el mundo te descarta rápido y aquí entra lo paradójico: tanto tiempo al pedo, que vivimos rompiéndole las bolas a los demás, no dejando vivir en paz a otros, generando estrés psicológico a tus cercanos y social a los que torturas en la web.
Te la pasas sentado todo el día viendo como joder, molestar, hacer la vida imposible, inventando boludeces, intrigas, maldades.
Por eso, el tiempo libre generalmente no resulta como nos gustaría que fuera, en realidad nunca fue nuestro; tampoco es lo mismo del «que hacer con el tiempo siendo libres». Son cosas distintas, requieren de actitudes diferentes; la vivencia de la libertad ft la experiencia del tiempo libre.
La Corte Suprema de la provincia de Santa Fe declaró inconstitucional el tope a jubilaciones de privilegios. La casta política-judicial-estatal es una sola, fascista y antidemocratica. ¿Nadie cacarea por esto? ¿Dónde están los liberales libertarios? Tendrán urnas vacías en 2027.
Obvio, el Estado Feudal de Santa Fe mantiene los privilegios como sea, para eso tienen a la Justicia y la Gestapo recaudando impuestos para que los zánganos cobren fortunas colgados del bolsillo de todos.
Salgamos a las calles o sigamos robandonos entre nosotros y que muera quien tenga que morir.