Autor: José Antonio Muhando

  • Cuando los enemigos no son los enemigos que todos creen

    Veo que la gente común y corriente, como vos, yo y millones, somos espectadores que no cortamos ni pinchamos; juegan con nuestras mentes.

    No busco ser pesimista o conspiranoide, es simple. ¿En qué beneficiaria a EEUU que Irán, Venezuela, tengan democracias liberales, republicanas y constitucionalistas? Aplaudimos la caída de un dictador como Maduro y el martirio del pueblo iraní protestando en las calles, pero a medida que pasa el tiempo especulamos cientos de ideas plausibles al respecto, en realidad estamos lejos de saber la verdad.

    ¿Acaso no queremos a EEUU como el Gran Imperio del mundo, el Protector y Policía universal? Ahora parece que, si EEUU quiere replegarse y volver a ser una República, le complica los intereses a la ONU, Europa, OEA y todo su mundo de Organizaciones no Gubernamentales; todos currando y haciendo negocios como parásitos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

    EEUU está perdiendo la guerra contra las drogas y la inmigración ilegal, eso es inobjetable. ¿Quiénes lo llenan de drogas, que bancos blanquean esas fortunas de dinero que mueven? Canadá y México son algunos de esos Estados vecinos (no son los únicos), juegan fuerte en los segmentos narco y migratorio.

    Así que, «América para los americanos», conocido slogan de la Doctrina Monroe; es volver a protegernos de la injerencia colonialista-imperialista, llamada en la actualidad globalismo de los mismos de siempre, Reino Unido y Europa. Por algo los europeos, en minutos resolvieron 26 años de inconvenientes en el tratado con el Mercosur.

    China es la excusa perfecta, a los chinos les interesa comerciar y a la larga serán aliados en ese sentido para cualquiera que concrete negocios con ellos.

  • Nadeando en la nada

    Solemos creer que las cosas suceden por algo, fundamentalmente tienen una causa o causales que provocan tal o cual consecuencia; y si escuchamos a alguien que sigue a Nietzsche, afirmar que todo es azar, no lo queremos aceptar, no nos convence, nuestro sentido común opera en contra de esa nada que hay detrás de lo acontecido, algo tiene que haber allí.

    A pesar de tantas conjeturas, hay veces determinadas circunstancias se van encadenando unas tras otras, hasta desencadenar un hecho, suceso. Parece que vamos teniendo las riendas, dado que supuestamente somos el protagonista en algunos tramos de la novela, pero no, aparentemente somos llevados al desenlace sin el poder de sustraernos del mismo.

    Tal vez, si dejamos de ser personajes especiales de nuestra supuesta historia de trascendencia, sabiendo que pronto ni nuestro nombre quedara, siendo parte de un mudo y sin sentido universo, tendremos paz; este es un buen comienzo para ser libres.

  • A seguro se lo llevaron preso, de algunas no se vuelve

    Viajar es hermoso, se viaja de diversas formas y los destinos parecen ser parte de lo que venimos siendo; en la casa de los sueños, las vacaciones soñadas, dentro tuyo dando tu mejor versión, con los amigos de la vida emprendiendo…; allí estamos cada uno en cuerpo y mente.

    También disfrutando, pasándola bien, viviendo y dejando mucho en manos de otros, nos olvidamos de que en última instancia somos nosotros los que responderemos ante las emergencias de nuestra supervivencia, más comunes de lo que creemos; el Estado y el sistema son abstracciones, instancias de un arriba y un abajo que nada tienen que ver con la vida.

    Estas en el mega camping con la pileta en todo su esplendor o en la playa privada top y frente a vos tus pequeños hijos viviendo sin preocupaciones, jugando; un descuido y se te fueron de la vida, todos llegaran tarde, el guardavida, la policía, la ambulancia, los médicos…; como bailar en la discoteca Cromañón de los famosos y adinerados, confiado en la estructura del local, seguridad, los empresarios, funcionarios públicos, bomberos, intendente, gobernador, empleados y dependerá fundamentalmente de vos salvarte a tiempo del fuego que vendrá.

  • En ideas libertarias santafesinas, gestionando la amenaza de la pobreza

    Ya nos hemos referido en este sitio web a las diversas pobrezas que hay dando vueltas, conviven en simultaneo en la sociedad argentina.

    En realidad, lo que se busca neutralizar, explotar y a la vez encausar políticamente, es el miedo. No cualquier miedo, el que tu pareja te cambie por otro, no llegar a fin de mes, endeudado sin salida para sobrevivir, no poder pagar el alquiler…; nada de eso es rentable en los términos del poder, sino que vos estes predispuesto a consumir alegremente, asistir confiadamente a las urnas y en resguardo la propiedad privada.

    Miedo en una sola dirección, de arriba hacia abajo; no se le teme al Dios Provida que te mira desde el cielo cuando pecas, el empresario de las criptomonedas que le vacío la cuenta a muchos, Cristina y sus millones en Suiza, los enriquecidos funcionarios públicos de la casta política………; nos da miedo esa gente peligrosa casi terrorista que vive en determinadas zonas marginadas, los que andan en situación de calle, otros circulando en barrios de«gente de bien» adonde ellos no pertenecen, los que andan en ciclomotores con el casco puesto.

  • Argentina, la caída de un mundo

    No deja de causar risa, pena, no sé qué otras sensaciones; la insistencia de una parte mayoritaria del periodismo, comunicadores sociales, desplegados en diferentes plataformas audiovisuales, abocados de manera obsesiva en Milei.

    Quizás la falta de pauta oficial, todo ese dinero público que echaban mano discrecionalmente por criticar o no, al poder de turno, jugarle favorablemente al gobierno; colgados del bolsillo de los ciudadanos.

    Considero que esa fase de dolor paso, aquí hay otra cosa, están desconcertados, fueron sorprendidos en su mundo de seguridades, ideas fijas, conceptos eternos que daban por supuesto en el ámbito cultural, político, social, económico; es decir, una cosmovisión se ha derrumbado, es mucho más grave que la ideología problematizada, ser de derecha o de izquierda, no pasa por ahí, se muestra eso en la superficie….; lo que se movió es el piso de creencias, el platonismo de muchos, la estructura que explicaba sus vidas, lo que venían haciendo.

  • El partido de la propia supervivencia

    Vivir para algunos significa todavía no estar muertos, así que tienen que aprender a vivir de nuevo y para eso se requiere de mucho esfuerzo, fundamentalmente construir memoria, por cuanto de ella saldrán las fuerzas para seguir adelante de otra manera.

    Nos equivocamos, si pensamos nuestra existencia, el pueblo que venimos siendo, la vida que llevamos en Comunidad; en términos de seguridad, trabajo asalariado, preocupaciones materiales, porque esta clase de hombre o mujer, poco saben de la vida. Si tienen que hacer un balance de lo vivido, les falto presencia, no hay rastro de ellos.

  • A la larga estamos todos muertos

    Las expectativas de la IA a futuro son enormes, por el momento es Google con anabólicos, potenciado; te tira respuestas si sabes hacer las preguntas, aunque no cualquiera tiene las preguntas si no se las hace por alguna razón o conocimiento. Esperaba ahorrarme de ir al médico, arreglar mi cerebro, no pudo ser en ese sentido; pero sirve para elaborar currículum, impresionar con un texto en algún grupo político de empleados públicos, tener una devolución sobre vos mismo que ansiabas escuchar o leer.

    Lo real detrás de esos perros que hablan, dictadores con cara de cerdos y todas esas lindas ocurrencias de gente divertida que gasta tiempo sin pensarlo haciendo arte de entretenimiento; es que los Centros de Datos que generan estas inteligencias artificiales consumen mucha energía, fundamentalmente agua y electricidad.

    Los argentinos estamos lejos de lo que por ahora padecen algunas poblaciones de EEUU, que ven afectado el medio ambiente, sus recursos naturales, cosas básicas como que te salga agua de la canilla o pagar la luz 200 % más cara…. Son estadounidenses, les da el cuero para eso, presuponemos.

    Las quejas de ellos darán sus resultados, países como nosotros terminaremos dándole cabida a esos Data Centers; ya que no importa demasiado que latinos, africanos, asiáticos, no tengan agua o colapsen los sistemas eléctricos de las viviendas particulares; además estamos acostumbrados a que nada funcione bien para la mayoría. Lo sé, encima no dan mucho laburo, a lo sumo unos cuantos ingenieros turnándose para controlar, los que limpian, la seguridad y paremos de contar; similar a la minería en la provincia de Salta, la levantan en pala y las rutas se caen a pedazos.

  • Algo está mal en vos

    Convengamos y es tu culpa, hacete cargo de la vida que llevas; una cuestión de mérito personal.

    Es simple, en la narrativa social hegemónica de estos tiempos, el problema lo tiene uno que no sabe decir no, hasta acá llegue; es decir, supuestamente, algo se nos fue de las manos y tenemos que administrarlo mejor o de otro modo. El mundo con sus estructuras de poder, el despliegue de tecnologías de comunicación e interacción humana te ofrecen herramientas que no las estamos usando de manera saludable.

    ¿A quiénes beneficia esta moral de la responsabilidad individual? ¿Apuntar los cañones a nosotros mismos por vivir hiperconectados a miles de estímulos en la web?

    Gente disciplinada de este modo, saturados, pero siempre conectados…; son el negocio perfecto. Una forma rápida de volverte emprendedor, alguien que gestiona su vida como puede mientras da vueltas como un hámster en la de siempre.

    Entonces, la preocupación por la salud mental, algo de moda en la actualidad, termina siendo funcional a los negocios empresariales, redituable a las ganancias de algunos…; desconectarte para volver con más fuerza, descansar para tener mejor rendimiento, hacer silencio digital hasta regresar con entusiasmo renovado, desintoxicarse de las redes sociales por un tiempo.

    Hay mucho por consumir, no te lo podes perder; aunque te consuma la existencia.

  • La vida es una mierda, vivir esta rebueno

    La sarta de verseros coachs, expertos en finanzas, analistas, futurólogos y estadistas que aciertan sus pronósticos un día después de lo sucedido o esperan el Mesías que nunca vendrá….

    En más de una oportunidad estamos entretenidos viviendo, es hermoso, pero otros te están mirando, especulando, haciendo negocios con vos y sin que lo sepas.

    Comprendí eso de ser Agente de bolsa, Cristobromonedas, empresario difuso del pastoreo multitasking…; fue en una sucursal de McDonald, observando a una pareja rompiendo o pasando una situación de inestabilidad emocional, en un silencio expresivo ella lloraba y él haciendo pucheritos se autopercibía aguantador; pero se le ocurrió una salida a la crisis de la relación, pidió dos combos completos de triple hamburguesas, gaseosa y papas agrandadas; salida típicamente masculina…

    Yo, experto en emprendedurismo, meritocracia y competencia; con inteligencia superior a la media, libertario que hice todos los cursos que dictaba la Escuela Libertaria de Santa Fe…; no hice ningún pedido, espere la inminente ruptura donde el correría detrás de ella y los haría olvidar en la mesa las hamburguesas sin tocarlas.

    La mano invisible del Mercado.

  • Remando en la bosta

    Antes, plataformas como facebook, twitter, eran sitios de interacción entre personas, ahora está lleno de bots, contenido hecho con IA, donde los usuarios de carne y hueso terminamos siendo el producto que intercambian los algoritmos.

    Obviamente, la libertad de expresión está en franco retroceso, por cuanto las posiciones dominantes más visibles para todos responden a determinados usuarios privilegiados por alguna razón o interés no explicitado, promueven puntuales contenidos/informaciones, generando tendencias que arrastran a los demás.

    Pero si te pones a pensar, entre tener la casa propia que nunca vas a lograr al ritmo que llevas o un resguardo económico que te haga prescindir de poner el lomo toda tu vida, a tener que vivir en internet consumiendo mierda para distraernos, donde se mira pero no se toca, dejarnos llevar haciendo la existencia más amena a pesar de todo, darte lujos de un celular de alta gama, ropa de marca, zapas a la moda, unas vacaciones, el auto para hacer ruido…; no dudamos, surge de algún modo el consuelo de alegrías sustitutas que nos hacen olvidar la precariedad en que estamos parados, la inestabilidad propia de la supervivencia.