Autor: José Antonio Muhando

  • ¡Haré lo mejor que pueda, incluso más sin que me lo pidan!

    Y fue así que Tadeo Isidoro Cruz termino viendo en Martín Fierro a su otro yo, se vio el mismo. Algo de razón hay en esto de que la Patria es el otro, hay un cinismo que se desborda cuando desde los fierros del Estado garroteamos a un viejo jubilado; cuesta hallarle la vuelta a eso que no tiene retorno.

    «La obediencia debida» es un mandato espiritual argentino, está en nuestro adn; lo escuchas en todas las excusas, quejas, llantos y protestas de los empleados de todos los colores, ámbitos, dependencias; ellos cumplen ordenes, tienen familia, miedo, es lo reglamentado, la ley, el orden, la empresa………….

    Además, viene en pareja con «algo habrá hecho», no se da uno sin el otro, es como los delincuentes y los cobardes, donde vayas los encontras juntos colaborando unos con otros, queriendo o sin querer queriendo.

  • Casi nazis

    Un llamado de atención es la actualidad desinhibida de intolerancia, odio, violencia organizada hacia quienes piensan y viven distinto.

    Cuando escribo o hablo, parezco contradictorio y de hecho lo soy; ofrezco eso a los demás, para que del otro lado tengan material con que pensar por sí mismos. Este sitio web, chelibertario.com.ar; no es un lugar de autoridad, sino de encuentro, aquí no encadenamos las ideas a los resultados.

    La coherencia de algunos da miedo, parecen cancelados de nacimiento, nacidos para reprimir o ser reprimidos; tienen la fuerza de los dogmas y el argumento de la fuerza.

    Son tiempos peligrosos para la libertad, cuanto más se habla de la misma. Los hombres y mujeres libres son independientes, es redundante decirlo, pero más que nunca es urgente recordarlo: no son cerrados, orgánicos, estructurados, gregarios.

  • Datos curiosos que no sabías que querías saber

    Para vos con la cabeza del abuelo Simpson no es problema, no tenes cura; el tema son los videos cortos de gente diciéndote graciosamente que el semen tiene proteínas que alargan la vida, chequéalo, no te pongas a mamar japis de una.

    Aunque, la producción de información, data rápida y corta, resultan problemáticas o dan lo mismo. En redes (estaba por escribir «redes sociales», ninguna lo es, son plataformas privadas que tienen dueño; no es patrimonio de quienes consumimos participando en ellas) como tiktok lo abarcan todo, todo resulta hablado, escenificado, para terminar diciendo poco y nada.

    Hay que esforzarse por leer, de esto depende la calidad de vida en un sentido relevante. Se supone que la gente es feliz y lo muestra en instagram; de lo contrario, se supone que si sufrís tenes que gritarlo bien fuerte; todos tienen que enterarse de algún modo u otro. No vale ser un dios que mira su propia vida como un pájaro que pasa por sobre la misma en un vuelo desinteresado.

  • Qué queres que te diga, un básico de la cultura santafesina

    La buena presencia y la cara adecuada, moralmente lo es todo, parece exagerado afirmarlo, de eso se trata vivir en ciudades como Santa Fe.

    Basta con sentarte a beber unas birras frente a la Legislatura, para entretenerte con las charlas de dotores amontonados alrededor de un café.

    Me quedaron grabadas las palabras de un docto, mediana edad, concheto para vestir, con aires de sabérselas todas, preocupado por si había café para todos o solo para los del Senado, ya que era viernes y adentro la mayoría de los empleados se habían borrado…; otro le contestaba, «Santa Fe va a seguir funcionando». Al final surgió la última frase de la ironía política santafesina: «esperaban las grandes palabras de la vicegobernadora de la provincia».

    Ni siquiera sabía que teníamos a una mujer de vicegobernadora; no voy a votar al igual que muchos santafesinos.

  • Ver, aprender y no doblegarse

    La simplificación política que tan de moda esta, es un dejarse llevar por la corriente donde predominan las cuestiones inmediatas, practicas; la ideología de fondo se camufla hábilmente.

    El exaltamiento liberal de algunos termina haciéndole el juego a un aparato estatal reaccionario, trastocándose en una movida antidemocrática de escepticismo social y rechazo de lo político. Se aprovecha desde el poder la decepción en la gente con respecto a nuestros representantes y el descredito de la clase política.

    Han pasado los años del blanco o negro de revoluciones, insurgencias, luchas sociales, ideales en pugna; entramos en el tiempo de los grises y en tal sentido un hombre decente tiene que aprender a perderse, pasar desapercibido.

  • Nosotros y ellos

    El tema migratorio es una preocupación mundial; en Argentina, país de inmigrantes, comienzan a escucharse algunas voces quisquillosas para con los venidos de países latinoamericanos; para con los europeos o norteamericanos, les damos la bienvenida en cuatro patas.

    Sin embargo, ser alguien que dejo atrás su hogar, verse en un no lugar, no necesariamente responde a una determinada nacionalidad, lugar de origen o raza; no hay refugio en la actualidad para quienes no pertenecen a la misma en su pensar y vivir. Hoy no basta con gritar para que te escuchen, millones gritan su existencia en redes sociales; puede que termines en una suerte de vacío existencial.

    Rechazamos el presente, así como se da, que no es lo mismo que negar la realidad; es una forma de deshacernos de lo decadente que también nos alcanza; la cortamos acá, no como esos cansados que han renunciado a la lucha, menos aún nos sumamos a los reaccionarios de siempre que tienen su paraíso perdido en el pasado…; nos animamos con valentía a seguir el futuro, superar nuestro tiempo.

    Por eso, necesitamos de vez en cuando descansar de nosotros mismos, las presiones de competir y ser reconocidos por los demás, son falaces; nos damos un respiro en medio de toda esa Mentira. Ya hemos medido suficientemente nuestras fuerzas de diversas maneras y hemos ganado en verdades; estamos muy bien equipados para resetearnos las veces que sea necesario.

  • Poesías de la Gaya Ciencia

    «Una cosa soy yo, otra mis escritos».

    Friedrich Nietzsche, Poesía Completa.

    Der Unfreie
    A. Er steht und horcht: was konnt ihn irren?
    Was hört er vor den Ohren shwirren?
    Was war´s, das ihn darniederschlug?
    B. Wie Jeder, der einst Ketten trug,
    Hört überall er – Kettenklirren.

    El esclavo
    A. Puesto en pie escucha: ¿qué lo desconcierta?
    ¿Qué oye vibrar ante sus oídos?
    ¿Qué lo ha dejado tan abatido?
    B. Como todo el que ha llevado cadenas,
    por doquier escucha….. su chirrido.

  • Gomiyashiki

    En el último mundial vimos a los japoneses, antes de retirarse de la tribuna, al finalizar el partido de futbol, limpiar todo, recoger los papelitos y la basura.

    Lo veo cuando voy al McDonald’s, la gente por estas latitudes, en parte por hacerse ver, recoge su bandeja con vasos, servilletas, envoltorios y lo deposita en un basurero.

    De niños algunos limpian y hacen el trabajo de otros, limpiando su mugre…; tengo mis dudas de si a la larga educarse de esa manera produce un ser humano libre o una sociedad mejor.

  • Libertarios estatales santafesinos o que carajo es esto

    No todo pasa por lo económico, a esta altura parece que lo comprendemos, presumo. La educación pública, privada o familiar, en ciudades como Santa Fe, están atravesadas por la misma mentalidad; en tal sentido, el nicho que más lo evidencia son los profesionales de diversas ciencias, para eso he partido en pensar esto desde lo aparentemente nuevo, aquella gente supuestamente preocupada por la libertad y que se hacen llamar libertarios.

    Haber participado activamente en el pasado reciente, en grupos políticos libertarios, liberales, con abogados, arquitectos, médicos, ingenieros, entre otros docentes de diversas ciencias sociales, etc….; donde la creatividad y el pensamiento crítico estaban ausentes. Obviamente, sin generalizar; hay espíritus libres, pero se terminan alejando.

    Y cabe la pregunta de cómo educar a tu hijo y si la ciudad de Santa Fe es un buen lugar para educar a los hijos.

    Iré a lo concreto:

    ¿La formación de un hijo apunta a que llegue a ser un adulto autosuficiente, seguro de sí mismo, o un buen empleado cumplidor de ordenes?

    Mi experiencia, discutible, no niega que el santafesino al que me refiero no tenga pensamiento crítico…; no hay lucha por cambiar lo que está mal: razonan, cuestionan, se quejan, pero no van a los bifes, no arriesgan.

    Culturalmente, el promedio de los santafesinos vive en una gran distancia para con todo lo que significa poder; de hecho, no se puede cuestionar nada de lo establecido o la pertenencia a determinadas estructuras, que se ofenden, se tornan violentos, actúan a la defensiva gregariamente.

    En lo que respecta puntualmente a los profesionales, no son quienes tienen el sartén por el mango en estos «nuevos» espacios políticos; están sometidos a Picapiedras. Dejare en claro una postura personal: el bullying a mi entender es acoso, nadie puede someter a otro porque tiene más o menos edad, dinero, estatus, lleva más tiempo en la organización, cargo en el Estado, acomodo político, empleados jerárquicos de algún amo, rol en la estructura; nada de esto da derecho a nadie para exigir obediencia de otros.

    Educados para colaborar y sumar, como aceptar las condiciones de un ambiente sin chistar; no. Por eso, la creatividad que podría surgir de estos profesionales es precaria, porque la mentalidad es: «se creativo, pero de esta forma» o en su defecto renovadores de lo que ya existe.

  • Die Neue Jugend

    La vida del realmente asceta está ligada necesariamente a la prueba, si no existe algo que te haga padecer, hay que buscarlo; es un ejercicio constante que no se debe confundir con prácticas reguladas a modo de rutinas, las cuales tienen por objetivo último generar un espíritu de cuerpo, disciplinar; propias de una educación colectivista jerarquizada, fundante de sociedades prosperas por su vocación de trabajo.

    El asceta es ante todo un alegre y libre solitario, aunque pueda tener familia, oficio, vida social, compromiso ciudadano; nunca es de la retrograda y amarga «gente buena» que pone su leñita a la hoguera que quema a otros.

    Por eso que debemos estar atentos con la proliferación de exaltadas iglesias cristianas como manotazos de ahogados; de las mismas solo salen mártires a la fuerza, crean héroes de inteligencia artificial.