Resulta necesario aclarar, este sitio no guarda vinculación con el partido libertario de Santa Fe, no solo que no tiene dependencia alguna, sino que pretende mantenerse alejado del espacio político mencionado. Respeto la buena fe de quienes participan del mismo; en la actualidad, no concuerdo con lo que llaman «libertario» (enunciado sin verificación), demasiada distancia entre lo real y lo que hacen políticamente;más de lo mismo de lo que ya conocemos.
Fui de los primeros ciudadanos en ciudad de Santa Fe, que hicimos posible su creación desde valores, militancia y sueños ingenuos; haciendo historia junto a otros héroes que con poco y nada logramos darle forma a un proyecto ciudadano…; el devenir impuso una estructura administrada por unos empleados, que no llega a la gente.
Distancia es lo saludable.
El Bien Común y un interés público, motivan y guían mis intervenciones en cualquier ámbito de la realidad.
Hoy está de moda pegarle a los kirchneristas, putear socialistas; sin embargo, cuando eran poder, muchos callaron, especialmente los «exitosos empresarios» colgados del Estado, los actuales del discurso nacional de la Patria, lo hecho en Argentina, la producción, el empleo genuino.
Seamos claro, cualquiera conoce a estos chantas que te importaban los componentes de China, subsidiados por los impuestos que pagábamos los ciudadanos, te armaban electrodomésticos «industria argentina» y había que endeudarse años para tener una heladera. En el presente, son los nacionalistas, patriotas, en un contexto de competencia, mercado libre.
Cada vez que salimos a subsidiar a este mundo de «atados con alambre», te cambian la 4X4 con la nuestra, te venden mierda, son armadores, intermediarios, revendedores, que ni siquiera fabrican un tornillo.
Un país distinto y pujante, no saldrá de esta gente; es como hacer política supuestamente de la nueva; donde ves que todo gira alrededor de una empleada pública y un vendedor de ropita de bebe, en el centro de la ciudad. Espejitos de colores, cuando meten la mano en el bolsillo, es el bolsillo de todos; negocio para unos cuantos, te montan un llamado «emprendimiento político» y lo demás es la historia que conocemos.
«La vida se parece a una asamblea de gente en los Juegos; así como unos acuden a ellos para competir, otros para comerciar y los mejores en calidad de espectadores, de la misma manera, en la vida, los esclavos andan a la caza de reputación y ganancia, los filósofos, en cambio, de la verdad«. Pitágoras, referido por Diógenes Laercio.
Han pasado siglos, son palabras escritas para nosotros, en el año 2025.
Volvemos a lo de siempre, el tiempo libre no se lo da ni lo crea cualquiera, generalmente viene dispuesto para ser usado en divertirnos, distraerse, jugar, obtener placer; nos permite renovar fuerzas para seguir con nuestras labores, son en definitiva las que satisfacen las necesidades que tenemos.
Aquí se apunta a otra cosa, como quienes no van a votar, los que evitan el registro, la obediencia, participación, de lo dispuesto por lo instituido a través del estado, las plataformas digitales, la justicia, el mercado o el poder de policía. Son ejemplos, similares a la finalidad última de una guerra, la paz. Quitar colaboración, soltarse, no prestar conformidad; desagregarse del sistema, desertar, ir contra el mismo liberándose cada uno, paso a paso en un camino libertario que nos lleva la vida entera.
¿Acaso, que busca la gente al finalizar sus actividades?
Basta con mirarnos para comprender que uno no olvida lo que quiere, por lo tanto, la memoria necesita de la verdad para concluir, resolver cualquier asunto, trauma, vivencia o lo que fuere.
Si fuiste víctima, perdiste; quedan dos opciones bien nítidas:
Repetimos la sarasa de que la historia la escriben losvencedores, en tal sentido, necesariamente los ganadores cuentan su cuento, arman el Relato que los estaba esperando para gloria, mérito, beneficio y reconocimiento de ellos.
O bien, salimos del lugar de víctimas con la verdad, yendo sin concesiones para con nadie, ni siquiera para nosotros mismos; reconociendo la contingencia de la caída, donde no fuimos vencidos, nunca olvidamos por qué luchamos; nos levantamos gracias a la verdad que sirve para seguir adelante. Y aquí se da lo más paradójico: cuanta más memoria tenemos de algo porque no le esquivamos a la verdad completa (peor que una mentira, es una verdad a medias) y lo recordamos muy bien, aparece el olvido superador sin que lo forcemos.
Cuando pensamos a la psiquiatría fundamentalmente y en cierto aspecto la neurología que parece por las intervenciones de algunos profesionales, ir en el mismo sentido, hacia un reduccionismo químico, lo relevante al final del camino es recetar fármacos, ansiolíticos, neurolépticos, vitaminas o alguna pastillita de determinado color.
A la vez, incursionan en una suerte de psicologismo práctico, consejería filosófica, y se animan a más, saltan a la política. No difieren de las charlas que podemos tener haciendo empanadas, salvo por el hecho de presentar las opiniones vestidas de ciencia.
Llévate bien con los demás, perdona, sé feliz, no seas facho y otras boludeces a granel, la cuestión es cómo.
Solemos prestarle atención a cierto relato de lobos, ellos andan en manada y los enfermos van delante, atrás vienen los jóvenes sanos cuidando la fila que avanza.
No somos lobos, sino humanos (aunque nos autopercibamos leones, pumas, águilas, ángeles, etc ); sin embargo, para sobrevivir, progresar, avanzar, nuestra especie es sociable y por ende jerárquica, formamos grupos, comunidades; donde si sos diferente por valiente, honesto o inteligente…., tenes que saber arrastrarte en la mediocridad de la mayoría, que es la única que te asegura pertenencia, supervivencia no necesariamente del más apto.
No hay organización, partido, estado, gobierno, democracia, sociedad, que no opere de este modo; basta con que levantes la cabeza para que te la corten, sobresalir es un error, mostrar inteligencia resulta imperdonable, la vitalidad y la alegría del fuerte no tienen buena prensa; es simple la ecuación, en la actualidad las discapacidades son un problema: ¿para quienes lo son? Indudablemente, es una competencia entre ellos, el mérito se lo están llevando algunos discapacitados realmente peligrosos, quienes utilizan la violencia para imponerse, en estructuras propicias a tal fin, cuya lógica normalizadora de funcionamiento les facilita el ejercicio del poder.
Siglo XXI, año 2025, Argentina; hagamos el esfuerzo por no ser tan cínicos e intentemos darnos cuenta del rol de las iglesias cristianas de diversa índole, denominaciones, oficiales o no; cuya finalidad es política, administrar lo público, domesticar ciudadanos al poder instituido, currar en el Estado; sin importar que sermoneen sus pastores o curas.
Estos vendedores de humo te hacen pasar una vida soñando, lleno de esperanzas y terminas muriendo por el peso de tus renuncias. No luchan de verdad por nada, un ejemplo claro es que tenemos ley de aborto, con Legislaturas y el Congreso de la Nación, lleno de legisladores provida votados por un mundo provida, que obtuvieron sus bancas por estar en contra de la interrupción voluntaria del embarazo.
Es decir, si nos guiamos por ellos, nos quedamos con un montón de vida desperdiciada, que no vamos a vivir; obviamente, quienes calificamos a la altura de la vida por la forma que vivimos, no andamos necesitados que nos vendan compensaciones religiosas. ¿Qué promesas tienen para nosotros, que sabe esta gente de la vida?
¿Qué hacen en organizaciones políticas, siendo manipulados, gente que no maneja ni su propio celular? No me refiero a pollerudos o dominadas, sino a discapacitados; lo cual no condeno ni adhiero a cierta discriminación hacia los mismos; señalo un caso particular propio de estos tiempos de convivencia, oportunidades, tolerancia, igualdad, derechos……
Incluso, determinadas ciencias, disciplinas, artes, están siendo desdibujadas, con vistas a la rehabilitación, integración y etcéteras relacionados a personas con dificultades incapacitantes para vivir de modo independiente, libre.
Seguiré con algunos ejemplos más concretos: la filosofía ha devenido en literatura de autoayuda con fines curativos espirituales, corrientes filosóficas como el estoicismo (muy de moda en la actualidad) ofreciendo sus ideas en cuanto técnicas de terapia mental, corporal, para quemados de la cabeza; la psicología, otra ciencia en vías de extinción, manoseada por coachs, influencers, que se apropiaron de un nicho variopinto de la sarasa; el teatro, donde confluyen personas con dificultades reales para ser, buscando encontrar en ellos mismos quienes son, sacarse de encima el personaje que vienen padeciendo y terminas fumandote un encuentro/taller de sanación grupal.
Otro apartado no menos relevante son las derivaciones al respecto de la inteligencia artificial, nos daría para otros textos.
En el mito de Orfeo descendiendo a los infiernos en busca de su mujer muerta, bajo la condición de no darse vuelta para mirarla, algo que no cumple cuando está llegando al mundo de los vivos y ella desaparece; se queda sin nada, el propósito de revivir a la amada queda trunco.
Interpretaciones hay muchas, es un detonante siempre vigente que nos lleva a pensar y en este sentido quiero detenerme en eso llamado «pensar»; que tanto nos hace falta en todos los tiempos. Sí, este ponernos a pensar en la representación de Orfeo y su amado cadáver, se esfuma una vez que nos ocupamos en algo, en el ajetreo diario de rutinas, obligaciones, labores, experiencias….
No hay con que darle, la cuentes como la cuentes, a pensar no se dedica cualquiera, no tenemos tiempo, requiere de no hacer nada, desenchufarse de todo lo vivo que te rodea, tratar con muertos como un muerto más, entre pensamientos que se suceden unos tras otros y no dejan huellas, invisibles, sin materialidad alguna, inútiles.