No se trata de juntar otras tres consonantes y armar un partido nuevo.
Alegría nos queda, sin quedarnos en el aguante del «a pesar de todo». Si planteamos una salida de izquierda es por fuera del más de lo mismo, «voces de la izquierda en el Congreso», alianzas y frentes progresistas, Estado y más Estado. No es por aquí, no es una cuestión de administrar desde la burocracia del Sistema.
Hablamos de supervivencia, se trata de sobrevivir como sea. En Argentina ya sobran millones de argentinos; la partidocracia política tradicional y libertaria de derecha, junto a otros actores económicos de poder, lo saben, compiten entre ellos para repartirse lo poco que queda.

Deja una respuesta