Reitero monotematicamente, cansado de cruzar el desierto, no se cuantas veces lo cruce en mi vida; de tanto comer maná no lo puedo ni ver, me asqueo. De todos estos exilios no ha salido ni una nueva utopía.
De ahí que, filósofos hayan tomado la posta y renovado la apuesta. Es contrario a las fantasías y prejuicios de grasosos personajes que se figuran escondidos en un sótano, detrás de una pc o en las sombras de proyectos, modo «seres imprescindibles»; como si el mundo se moviera gracias a ellos…..; vayamos a lo real, detrás de la gran movida tecnológica en cuanto a ideas, pensamientos, conceptos, hay gente del palo de las ciencias humanísticas.
Asimismo, insisten en vendernos, ahora que son multimillonarios, esta visión mesiánica de contracultura, antisistema, lucha heroica en solitario contra el establishment; cuando en realidad el combustible que hizo despegar sus empresas y hasta hacerlas crecer de manera relevante, han sido los subsidios del Estado y negocios con el mismo.

Deja una respuesta