Si te agarran desprevenido, le pones like

O lo que es peor, te afilias. Necesitan de tu ok para tener personería jurídica, una vez que la obtienen, vos les chupas un huevo, no existis. Ejemplos hay muchos en la política argentina, veamos lo más reciente de aquellos que dicen representar «lo nuevo»: preguntarle a esos jóvenes y no tanto, que se afiliaron a partidos que decían ser libertarios y en la primera de cambio armaron un rejunte con cualquiera. Dato mata relato.

No es ingenuidad, sino diseño, no vienen a cambiar una chota.

Es decir, funcionales al poder, compiten contra toda lucha de la gente, los barrios, la calle organizada; ellos están en un lugar de hegemonía, habilitados para hacer política, colgados a favor o en contra del poder de turno. No le demos tantas vueltas, son espacios de contención social-político, para que no confrontemos con lo instituído.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *