Con algunos cercanos, exaltados, mantengo comunicación y llevo calma; hago lo que puedo, todos estamos alterados de algún modo en la sociedad actual; se requiere practica metódica para interrumpir ese movimiento de violencia que busca empujarnos a donde no queremos ir y terminamos yendo; evitar turbarse por lo pasado, ya no existe. Si realmente no queremos ser unos oprimidos, evitemos la ansiedad, ella es opresora bajo todo punto de vista, ahí es momento de permanecer quieto, evitar perder el tiempo en pensar boludeces, no dejarse atrapar; no apresurarse en ir de una cosa a otra, sosegarse, olvidarse de uno mismo sin por eso dejar de estar atentos. Como verán, nada de lo que escribo es sencillo.
Empezar siendo drástico, irse de los sitios, grupos, donde la violencia ha ganado; no tienen salida, aunque después de ciertos eventos practiquen el buenismo, se disfracen de amables, los conocemos bien, ya mostraron la hilacha; son peligrosos, no solo para los demás, para ellos mismos y algunos no lo saben. Toda violencia comienza por las palabras, nunca se sabe dónde terminará.

Deja una respuesta