Dios y tu voto

Si seguimos votando siervos de Dios que se agarran de las manos para orar, en vez de hacer algo por cambiar la realidad, estamos al horno, no generan cambios reales.

Encima, algunos son contrarios a la Libertad y la Democracia. Los vemos bendiciendo guerras, festejando genocidios del pueblo elegido de Yahveh, justificando biblicamente el exterminio de otras personas, confundiendo desde la ignorancia fanatizada al Estado moderno de Israel con el Israel de la biblia.

Politica y religión, separadas. Estado e Iglesia, separados. No queremos elegir entre curas y pastores, que nos representen. No es Dios y tu voto; cada cual en privado, dentro de cuatro paredes le reza a quien quiere y profesa el culto que se le canta.

No son buenos legisladores o gobernantes por creer en Dios y hacerse los moralistas de la biblia o el talmud, sino por representar al pueblo y trabajar profesionalmente por el Bien Común.

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