Lo que viene detrás

¿Por qué no joder a otros? Simplemente podemos hacerlo, tenemos poder para eso. Aquí reside una de las fuerzas impulsoras de la maldad, en diversos grados de intensidad; a la vez, la facilidad con que se reproduce la violencia que la compone: tu jefe te maltrata, vos te desquitas con tu hijo, él con su compañero de escuela, aquél con su hermanito menor, este último con el conejo que como gran animal se sacrifica y nos alumbra con su sacrificio todas las noches desde la luna.

Sin embargo, tengo buenas noticias, esto se puede revertir, no tenemos el control de todo y es enfermizo pretenderlo. Podes ser Jefe en tu propio mundo, el dios de tu libertad, aquél o aquella echada al sol, junto a seres queridos, en el compartir de la amistad.

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