Autor: José Antonio Muhando

  • Vendedores Ambulantes o la zona gris

    Desde mi óptica, empresarios, emprendedores.

    Discutible para determinados liberfachos, que dicen ser «libertarios» pero son algo parecido a «no sé cómo llamarlos», buscan que cierta raza de laburantes no venda en la calle, bajarles las persianas, proscribirlos de la vía pública, mandarles el Estado encima, confiscarles todo, hacerlos desaparecer. Tienen unas razones peligrosas obvias en estos casos, es que ellos pagan impuestos, alquilan un local o son propietarios, correctos ciudadanos que cumplen las ordenanzas estatales, «gente de bien que quieren un país normal«; les falta decir que son blancos de ojos claros. No son todos, ni los metemos en la misma bolsa, señalamos una realidad.

    Empezare diciendo, dando el ejemplo de quienes venden comida en la calle, pagan impuestos de todos los ingredientes que componen el producto gastronómico, desde la luz en su elaboración, gas, maquinaria que las hace realidad, impuesto inmobiliario, agua……; además, tienen un libre contrato con la gente en la calle, unos compran y otros venden; si supuestamente evaden es porque son héroes, evadir es de héroes en Argentina (lo escuche a esto en boca de mi presidente de la nación); asimismo, el Mercado se autorregula, pensé que hablaban en serio cuando afirmaban eso, los ambulantes no quieren al Estado metido en el medio como si fuera un Proxeneta que lucra de todos.

    Un dato objetivo de la realidad es que más del 50 % de nuestra economía está en la informalidad, un apartado especial la evasión fiscal a gran escala de «los que están en regla» y se las agarran con los vendedores ambulantes.

    ¿Dónde quedo la libertad que tanto declamamos, la competencia, meritocracia, trabajo, empresa? ¿Acaso solo son emprendedores los Cripto Brothers, la gente de la Bolsa, cambistas de dólares, los Galperín de Mercado Libre…?

  • La bomba japonesa

    Los argentinos con la maquinita de hacer billetes hemos sobrevivido de crisis en crisis, pobreza y más pobreza; asimismo, parece que tomamos consciencia de no gastar más de lo que se tiene.

    Japón va hacia una implosión económica que sacudirá a otros países; paradójicamente los nipones están muy endeudados, fueron desde hace décadas una fábrica de imprimir dinero, colocaban en diferentes inversiones en el mundo, son grandes compradores de bonos, muy presentes en la movida cripto……; la cuestión, que los números en sus finanzas no le cierran, ahora necesitan imperiosamente retirar el dinero que largaron, invertir su posición de compradores/tenedores a vendedores.

    Triste, los argentinos entendemos algo de esto, en algún sentido el dólar tambien es nuestro refugio, aunque siempre estuvimos lejos de ser Japón; éste último, un pueblo fuerte, sufrido, le espera en un futuro próximo un duro golpe en su vida social-económica ordenada, planificada, mayoritariamente de clase media estable, con un bienestar generalizado aceptable; van camino a chocarla de frente.

    Una vida de austeridad, ajuste, haciendo bien las cosas, siendo prolijos, consecuentes con un plan a rajatabla, manteniendo un espíritu de trabajo, productividad, pujanza, emprendimiento; como el pueblo japones…… Cuando la bomba se detone, los bancos, aseguradoras, multinacionales, minimizaran al máximo los daños; serán los japoneses quienes pagaran con sus vidas, resignando calidad, empobreciéndose, haciendo el aguante aún más.

  • Hombres de todos los tiempos

    Vamos a un hecho concreto que solo los hombres comprenden cuando están entre hombres, que la ausencia de una mujer no se extraña ni significa un problema; no hay nada que decir al respecto, a pesar de los esfuerzos sistémicos-culturales de la ideología de género feminista.

    Suponemos, lo dicho y hecho entre hombres queda entre hombres, no sale de ese ámbito completo en sí mismo, que no necesita de la mujer para complementarse. Las filtraciones, ante todo, son vistas como propias de mamilas y dominados, ni siquiera traidores, pollerudos domésticos que es peor.

    El hombre varón ha puesto en evidencia lo que la ciencia tuvo que corroborar de todas formas, lo pajero que somos los hombres, masturbarse es poder, autonomía, liberación, tener la capacidad de no hacer depender el placer o la alegría de nadie.

  • Fuerzas libertarias terrestres que no votan

    Los liberales libertarios seguidores de Messi terminan votando a unos cuantos cercanos a los que emprenden de la que tomaba Maradona; no siempre es así, pero el maná que cae del cielo pega duro algunas veces. Por eso, quienes no concurrimos a votar no nos vemos tan defraudados, «la política es así» nos dicen los genios del sentido común y la normalidad.

    A pesar del más de lo mismo, de no ir a votar, somos conscientes de jugar para el gobierno libertario a nivel nacional, lo tenemos claro y dio buenos resultados estas últimas elecciones legislativas el ausentismo electoral; no nos podemos negar al Bien Común, dejamos en manos de la mayoria lo que se han propuesto, respetamos la Democracia, un país sin inflación como buen comienzo es la voluntad popular.

    Es sencillo lo que planteamos. ¿La numerosa mayoría, lejana, anónima, desconocida; tiene derecho a decidir sobre la libertad individual de cada uno, afectando nuestras vidas? NO.

    En la familia, el municipio, la parroquia, el club, entre vos mismo y tus perros; pareciera que votar es lo mejor entre quienes nos conocemos; Comunidad de vivencias y cercanía compartidas. ¿Nos conocemos realmente? No, lo vemos en algunas ciudades argentinas, el desfile de impresentables, vienen figureteando en todas las elecciones, te arman espacios políticos de la nada como emprendimientos, negocios; otros ya tienen sus bancas y buscan renovarlas sin haber aportado nada a la Comunidad más que griterío de locas….; un mundo parasitario del esfuerzo y el trabajo colectivo lucra en las sombras.

  • Peronistas de derecha o de por qué ponerla es más fácil que pedir una pizza

    Los argentinos estamos en tiempo de blanqueo, se votó y se seguirá votando, el secreto esta de nuestro lado. Es hora de que salgamos del placard, gritar bien fuerte: «¡Viva la Libertad de Derecha!» La única libertad que conocemos hasta ahora. Hagamos catarsis, gobernemos juntos, la realidad así lo indica en la actualidad y está resultando el bien de todos, al menos, en el plano económico, del resto miramos a un costado y vamos para adelante.

    Prestándole atención a uno de los pensadores argentinos más seguido de estos tiempos, Doctor Chinaski, que no se cansa de ponerla y su franqueza atraviesa el cinismo generalizado de no pocas mujeres con su ley de paridad de género, las cuales quieren indignarse o algo parecido; no zapatearon por Cecilia que la dieron de comer a los chanchos o los violines de Palermo que le mandaron fruta entre todos a una pobre piba; de eso no hay retorno.

    ¿Molesta el machismo descarnado, brutalmente desinhibido? Es política argentina, nunca dejó de serlo. Los invito a recorrer los partidos políticos donde ni siquiera los afiliados eligen a sus referentes, organizaciones sociales politizadas, las reparticiones públicas, gobiernos, sindicatos, iglesias; es muy común ver machos con billetera, contactos, mafia, poder, son los que mandan, comisarios a dedo supuestamente con la pija larga……. Algunas mujeres acompañan y ven que pescan, si terminan al frente de todo como «autoridad» o estrella pop mediática caída del cielo, se rodean de colaboradores y ángeles machitos que revoloteen alrededor de ellas y el sistema de promociones sigue intacto. No meto a todos en la misma bolsa.

  • Hay que mandarse

    Si te hallaras en el lugar de alguien que es golpeado, maltratado reiteradamente, al igual que un pueblo al que le llueven misiles en la cabeza todos los días. ¿Qué hacemos, perdonamos, olvidamos y seguimos adelante? La realidad es que nos declararon la guerra, esa es la verdad, tarde o temprano hay que hacer algo.

    Un Estado que castiga a sus ciudadanos con impuestos, regulaciones, ordenanzas, tributos, tasas, coerciones legales de diversa índole, inflación, corrupción, inseguridad, pobreza…… ¿Es amigo o enemigo?

  • El juego del pensar

    Es curioso observar que quienes se empeñan en autorreferenciarse cuando escriben, hablan o aburren con videos de una vida interesante como toda vida que importa mucho; tal vez no comprenden que nuestro nombre aparece cuanto más despersonalizamos lo que buscamos decir, porque es obvio que no todos somos capaces de decir algo propio y el intento es válido (pero, no es por ahí...) cuando nos ponemos en primera persona.

    Asimismo, corremos el riesgo de volvernos monotemáticos, banales, obsesivos; por ejemplo, un caso lo vemos en los variados programas streaming o los publicadores seriales de editoriales-libros, temática social-ético-política; ahí nos damos cuenta que no hay un pensar sólido, son máquinas de largar palabras, rellenar tiempo, aunque esto parezca contra fáctico al ver los seguidores o ventas que tienen algunos atrapados en su éxito.

    El pensamiento es nómada, nunca se queda quieto en un lugar, aparece donde nadie lo espera, incomoda, es contracorriente, no se aferra a ideas, no hace alianzas, no sostiene ideologías ni presta concesiones a nada ni nadie.

  • No me hables de libertad

    Solemos darles demasiada importancia a 2000 años de historia humana, comparado con los tiempos cósmicos no son ni un granito de arena en la playa.

    Ya en uno de los primeros diálogos platónicos, El Eutifrón, varios siglos antes que aparezca Jesús en escena; allí se pone al descubierto mediante una pregunta directa al teólogo, sacerdote o adivino, da lo mismo el nombre; para que muestre «que es lo santo», como respuesta entro a sanatear, darle al humo que conocemos, todo ese palabrerío de pastores y curas de la actualidad.

    Obvio, la pregunta es filosa, a nadie le interesa lo que digan, los discursos, las homilías……; acá «lo santo», es lo que podés mostrar con tu vida y con tu muerte. FIN.

    Lo expresado, trasladado a cualquier ámbito o plano de nuestra existencia, desde la política hasta el amor; no es lo que digas, sino como vivís; si amas será más allá del amor y sus declaraciones; no son las banderas que levantas, es la vida que llevas; no hables de que sos libre porque el ruido de las cadenas te delata. Por eso, no nos engañemos, sepamos distinguir cuando estamos ante uno de estos fachos gorilones que se pasaron toda la vida mudos, algunos escondiendo y garroteando a la jermu entre cuatro paredes; los vemos haciendo notitas con IA en reparticiones públicas, currando políticamente de la libertad.

  • La soledad y el silencio menos pensado

    En la serie Vikingos de Netflix, vemos en quien reside la autoridad última, en el viejo, ciego y discapacitado, capaz de ver lejos, visualizar el futuro. Si seguimos la serie y otras derivadas de la misma, el viejo está alejado de los demás, aislado; en esa distancia también ve su destino, que es ruina y muerte; comprende que no tiene otra opción que retirarse, ya está hecho su trabajo y no serán otros como él quienes lo hagan continuar, le den un sentido nuevo, proyecten su propia existencia.

    La Democracia como la Libertad en la que se sostiene, no es tarea finalizada, continua, son las mayorías, éstas de las que formamos parte quienes sabemos que necesitamos cuidarla, hacerla crecer, darle movimiento, participar, elegir y es lo que hay….. Los que hicieron posible el espacio por el que caminamos fueron otros, que no tienen razón de ser en el presente; no por contingencias propias de la edad como aquél viejo; sino porque son ciertos hombres y mujeres realmente libres de todos los tiempos, una comunidad invisible sin connotaciones políticas o económicas, capaces de vivenciar lo que piensan, moralmente más allá del bien y del mal como lo hemos normalizado el resto.

    La fe en sí mismos es lo relevante, conocen su destino y comprenden lo que hay, esta sociedad, la gente, lo que venimos siendo, hacia donde vamos….. Al menos, un corrimiento del sentido común hizo posible el aislamiento de la pandemia, ocasionando cambios en el mundo y los seguirá produciendo por muchos años más; han bebido un momento de la fuente que les calibro la mirada.

  • La venganza contra el Estado

    Vendedores ambulantes acostumbrados al destrato, cuidacoches soportando el agravio público de ser delincuentes por las dudas, mendigos o en situación de calle que huelen mal para los demás, pobres que producen inseguridad, laburantes de la informalidad, buscavidas………; personas molestas, incomodas, que son un obstáculo al progreso de la gente de bien.

    Supremacismo que nadie expresa a viva voz existe detrás de escena en la conformación de espacios políticos que apelan a un arriba y un abajo, a la derecha o la izquierda, a lo individual o lo colectivo, al mérito o la igualdad, la competencia y la justicia….; cuando en realidad todo pasa por quienes son el sistema y los que están fuera. Circula ese desprecio que reproduce distancias, odio, entre los unos y los otros.

    Sos culpable de ser pobre, es tu responsabilidad quedarte en la pobreza; asimismo, la otra cara de la misma moneda: nosotros los inteligentes, preparados, ganando dinero para hacer caridad estatal con vos. No estamos imaginando el resentimiento que esto genera en muchos; para algunos, de este numeroso y heterogéneo colectivo argentino, cumplir, aunque sea, la promesa de vengarnos del Estado es la llave mental que tiene el gobierno de Milei para permanecer en el poder; ya que la izquierda y el progresismo se quedaron en palabras vacías con su propuesta de revolución y justicia social.