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  • ¿Por qué no somos capaces de hacer valer nuestra historia?

    Es increíble la cantidad de estudios jurídicos que se abren, demasiados abogados en una cultura democrática argentina que le falta bastante para ser robusta. La libertad ciudadana se halla amedrentada por los poderes estatales; la judicializacion de la palabra es algo común; se criminaliza con facilidad el pensar distinto, expresado de modo libre e independiente; los espacios de participación politizados se rigen autoritariamente.

    La salida, de tantos lugares públicos asfixiantes, pasillos, disposiciones, puertas, oficinas y funcionarios, es la de ser hablados por otros; para eso están los abogados, porque si existe el derecho a ejercer el derecho por si mismos en cuanto ciudadanos ante la ley, realmente no tiene cabida en las sedes judiciales, esos hombres y mujeres libres no pueden ser sujetos de enunciación alguna.

  • Palabras del Mero Mero

    ¿Estudiar para qué? No parto del prejuicio de que estudiar no vale la pena; costumbre argentina: vas a la universidad para llegar a ser un empleado, este «a priori» es de perdedores.

    Aunque se trate de dinero, status, poder. ¿Sos empleado de otro, tantos años de quemar pestañas para terminar bajo el miembro de otra persona u organización? No pierdas tiempo con títulos de grado en carreras extensas, usa IA, googlea, el conocimiento está más que nunca al alcance de cualquiera.

    Enfocate en la libertad, ser independiente, autónomo; es el big bang de lo demás.

  • Horizonte de eventos

    Reitero monotematicamente, cansado de cruzar el desierto, no se cuantas veces lo cruce en mi vida; de tanto comer maná no lo puedo ni ver, me asqueo. De todos estos exilios no ha salido ni una nueva utopía.

    De ahí que, filósofos hayan tomado la posta y renovado la apuesta. Es contrario a las fantasías y prejuicios de grasosos personajes que se figuran escondidos en un sótano, detrás de una pc o en las sombras de proyectos, modo «seres imprescindibles»; como si el mundo se moviera gracias a ellos…..; vayamos a lo real, detrás de la gran movida tecnológica en cuanto a ideas, pensamientos, conceptos, hay gente del palo de las ciencias humanísticas.

    Asimismo, insisten en vendernos, ahora que son multimillonarios, esta visión mesiánica de contracultura, antisistema, lucha heroica en solitario contra el establishment; cuando en realidad el combustible que hizo despegar sus empresas y hasta hacerlas crecer de manera relevante, han sido los subsidios del Estado y negocios con el mismo.

  • Modo turista

    Los argentinos transitamos un tiempo de exigencia por la verdad, volvio doña Rosa renovada, cada vez que se toma vacaciones te aparece con una nueva y al tiempo se le pasa: pescar a un político en una agachada, sin importar de qué índole, no la perdonamos.

    Instalamos el éxito y el fracaso como extremos del mérito personal; a la vez que se reproducen cadenas de oraciones para que al país le vaya bien; todo responde a una moral avejentada, propia de coachs cristianos protestantes motivacionales. La politica del momento, de la cual no decidimos nada ni somos los protagonistas.

    De última, aunque no te lo hayan dicho o te parezca desconcertante, podes vivir sin selfies, sin subir fotos o videos a las redes de tus vivencias, esperar o buscar likes no es un imperativo categórico; tampoco necesitas irte a bailar como los monos al extranjero, sin haber probado las pizzas del barrio o el cariño de tu gente; no es obligación estar a la moda, ser muy actual e informado, desesperado por encajar con los demás.

  • Hola vecino

    Quienes presienten a tiempo su patético destino forzado, en esta sociedad cínica y materialista de acumulación, progreso real de pocos….; huyen a lo antisocial, se quedan en lo marginal y asechan hasta que se les de la suya.

    Vivimos tiempos de disgregación social en Argentina, el desarraigo de algunos es visible cada vez más, el caído ya no hace demasiados esfuerzos por no parecerlo. ¿Cuántas vidas tenemos, además de esta infeliz existencia? La descomposición de muchos tendría que ser autogestionada organizadamente entre todos, transformada en revolución; pero no, un par de twiteros, streaming o funcionarios de gobierno, amedrentan a miles con amenazas jurídicas y represión policial.

  • Un simple particular

    «Tantas caras dibujadas como manchas en una pared…», letra de la canción Lunes por la madrugada, Los Abuelos de la Nada.

    Pero cuando entras a tu casa, toda la realidad de los días que no son tuyos, la no realización de esa vida rutinaria, encuentra su contracara, complemento, quietud, en el refugio de los sueños donde envejecer más rápidamente; solo, acompañado, con mascotas, otros humanos, la tv o pc que te esperan.

  • Estado Total

    El giro totalitario de la política argentina no viene de ahora, se está radicalizando en el presente; el Estado como el Ojo de un Gran Hermano que avanza con los servicios de inteligencia en la Comunidad, la intervención en la web a través de empresas tecnológicas vinculadas al mismo, la militancia partidaria fanatizada en redes sociales, el dogmatismo religioso y un gobierno autoritario.

    Configuran un Estado Total que debilita la Libertad y la Democracia, paradojicamente promocionando libertades individuales en lo económico.

  • Apología de la Justicia

    Lo que solemos pasar por alto es la violencia que instalo el «sentido común» de los autopercibidos «normales»; se apropiaron de palabras, ideas, conceptos, para decir cualquier cosa contra luchas, vidas, historias. Aparecieron de repente en la escena pública desde la política como si nunca hubieran estado, sabemos que esto no es así.

    Violencia que tiene su narrativa, creencias, prejuicios: se impulsa desde tirar la piedra y esconder la mano; hacer de las tuyas y borrarte; joder a otro y esconderte; abusar del poder; linchamientos sociales; escarnio público. El arma del momento más usada por estas latitudes, gracias a las redes sociales, es el desprestigio, la injuria, estigmatizar, atentar contra el honor y la reputación de los demás; metodología de larga data que ha cobrado mucho énfasis en la actualidad.

    No es un dato menor, el daño es irreversible y equiparable a quitar la vida de alguién; la respuesta a eso no tiene limites ni medida; en este plano moral el plexo jurídico poco importa, aunque se expida al respecto. El torturador debe ser eliminado de algún modo, porque no cesa, martiriza repitiendo y recordandole a la víctima su tormento.

    Hasta para la titularidad de una marca que produce o fabrica algo, hay toda una legislación que protege minuciosamente el nombre, la reputación; aquí nos cuidamos mucho y no dejamos pasar una, lo liberal libertario no corre, todos apelan a un Estado fuerte que les de protección en ese sentido; pero contra determinadas personas físicas, colectivos, oponentes, vale todo.

  • La libertad en partidos libertarios

    Comienza marcando a la víctima, al malo de la película, entonces aparece la libertad como «liberación», el peligro que nos sacamos de encima.

    Un proceso interno que tal vez dependa del lugar, de quienes gestionan y administran los grupos; no busco generalizar, a pesar del título de la entrada.

    Lo he visto bien de cerca como funciona, conforman una estructura, te arman grupos en redes sociales donde suman a todos los que pueden, los alimentan como pollitos con información dirigida y del mismo palo; paralelamente un grupo más cerrado; siempre bajo los mismos administradores de grupos, comunicando, organizando, vigilando, cancelando, en una pirámide vertical de mando que se reduce a dos o tres mandamas, donde te aparecen referentes puestos a dedo. Cortinas de humo de participación, democracia y libertad.

    Un pensamiento único rige la lógica de funcionamiento, determinadas divergencias o críticas molestas a los superiores, caen bajo el estigma de ruptura, herejes, oponentes y por lo tanto al desafíar el régimen es una amenaza que debe ser eliminada…; no es la libertad que tiene en vista a los opresores, las injusticias, el sistema.

    Pero esta microcultura libertaria partidaria que describí se traslada al conjunto de la sociedad en la mira de variados blancos, sectores, enemigos, proyectos de su accionar; aquí reside lo grave de este modo de hacer política que produce violencia, no representan lo nuevo.

  • Argentina feudal

    En este volver que es Argentina, la clase media va desapareciendo a ritmo sostenido, el funcionariado público de ciertas jerarquías, cargos, castas, tiene salarios de otro país, los demás niveles de la pirámide estatal se achatan; el inmenso Estado necesita bases, pies bien anchos para no caerse; el resto de los mortales argentos la reman en contextos sociales económicos de desigualdad, empobrecimiento; solo una élite empresarial, financiera, industrial, rural, la mueven en serio y avanzan.

    La política se feudalizo hace tiempo, votar no sirve o da lo mismo, no cambia nada, se turnan los delincuentes, hacen cola para saquear los recursos públicos; no representan, hacen su juego, protegen intereses comunes de poder.