Categoría: Uncategorized

  • Hacia la irrelevancia

    Aparentemente no vamos a derrotar al Sistema que aplasta a mucha gente, razones hay muchas, la principal es el miedo al después, mejor acostumbrarnos.

    Pero existe otro modo de restarle poder al Sistema, haciéndolo irrelevante.

    Empiezo localmente para dar un ejemplo concreto: no haber ido a votar en ciudad de Santa Fe dejo un tendal de vendehumos en las puertas del Concejo Deliberante, el Ejecutivo y las representaciones legislativas provinciales. Roban de todas formas y sostienen privilegios, regimenes especiales que son parte constitutiva del Estado; los mismos de siempre, los que están y los que vendrán. Es un buen comienzo, si nos organizamos por fuera de las estructuras partidarias haremos que pasen cosas en favor de la Comunidad.

    Retirarse o reducir al maximo la participacion en redes sociales, escaparle a los algoritmos en la web, negar información propia a los demás sin exposiciones mediáticas, alejarse de la estatalidad que requiere nuestra presencia, buscar modos de convivencia en libertad y autosuficiencia.

  • Volvió el trash

    Como dijo Borges, aunque sea por nuestros seres queridos estamos obligados a ser felices, al menos intentarlo y en su defecto fingir serlo.

    Si, te quieren ver bien, ya vendrán los días que tengan que venir y pondrán a prueba tu alegría.

    Por lo menos, la tecnología ayuda y mucho, una videollamada no reemplaza a nadie pero es como masturbarse y tener un orgasmo. La IA se terminara ocupando de todo lo que te quita tiempo valioso para compartir y ser feliz, hasta trabajar como un esclavo en lugar tuyo para que seas ese hombre libre que siempre soñaste.

  • Haikus truchos


    el niño que fui

    no ríe conmigo

    triste payaso




    duerme en casa

    árbol venezolano

    de flor hermosa



    mira el perro

    palabras en el suelo

    lo dicen todo

    _________________________

  • Instantáneas de reactividad

    Hasta la prensa en Argentina se olvido de preguntar, no hacemos preguntas, no nos preguntamos, aceptamos o reaccionamos, comulgamos y nos cerramos entre quienes piensan de identica manera; pensar es apertura mental e ir contracorriente, no sin antes haber recorrido y problematizado el tema que nos ocupa.

    Demonizar la adolescencia no le garpa a nadie. No se que hay detrás y si terminaremos como terroristas por ser menores de edad, pobres, vendedores ambulantes, librepensadores o jubilados de la mínima. Las pintadas amenazantes (que no se justifican y debemos erradicar) en colegios secundarios, visibilizan el odio y la crueldad que instalaron desde la política en nuestra Comunidad. ¿Querían un principio de revelación? Ahí lo tienen y se niegan a verlo.

    Creen que fingiendo demencia esto se termina, antes hablaban y daban discursos bonitos, ahora parecen una IA apagada. Referentes que se blindan rodeados de violentos y conforman grupos de acción política escupiendo violencia hacia lo diferente, resentimiento, donde la libertad y la verdad quedan fuera; son sectas liberales libertarias, nada diferentes al kirchnerismo y los progres fundamentalistas. Detrás, la banalidad de la «gente de bien», el negocio de armar un partido político para beneficio de unos cuantos.

  • Familia verde oliva

    La familia es una mentira, quienes en el año 2012 salimos a las calles por la familia, nos fusilaron, la familia verde oliva junto leña y nos quemo en la hoguera por herejes.

    Año 2026, ni obra social tenemos, tal vez muera tirado en la cama de un hospital público, anestesiado por el Pity Alvarez, esperando un medicamento o tratamiento que probablemente no tendre; pero que sin embargo pago religiosamente todos los meses. No lo sé, espero que no, me animo a pensar con crudeza, poniendome en el cuero de muchos argentinos, desde un interés público teniendo en vista el Bien Común.

    Una institución del Estado no es familia. En su mayoría son las personas domésticas de nuestra sociedad las que se agolpan para ingresar a las reparticiones públicas y poderes de la República; en el caso de la gente de armas, se juntaron por necesidad para vestir el uniforme, convocados a cumplir con lo que se les ordena que hagan y cobrar un salario a fin de mes. Esa es toda la romántica novela de una existencia estatal.

    Cuando el uniformado de cualquier Fuerza y jurisdicción, deje de ser un mero instrumento del Estado….; y pase a ser considerado un ser humano con derechos y ciudadano pleno, todo habrá cambiado. Esta deuda es histórica, de toda la Democracia y la clase política argentina.

  • Cosas mágicas pasarán

    Palabras de nuestro filósofo libertario argentino, Mauricio Novelli.

    El pensamiento mágico argento es lo que esta por venir, desde la revolución de la alegría, aquella Irlanda que seremos y la insurrección de las masas que de repente sucederá.

    Mientras tanto curramos con la política, la gestión de lo público, los vínculos de poder y el Estado. Todavía no estan dadas las condiciones materiales de posibilidad para que venga el Mesías, hay que ajustarnos, aguantar, esperar el momento, precipitar su venida, agitar la revuelta.

  • El examen más duro

    Siglo XXI y seguimos hablando de milagros asociados a entes divinos, metafísicos y trascendentales; mientras nos acusian las necesidades cada vez más agobiantes de una existencia materialista, donde la economía es teología.

    Nosotros nos mantenemos distantes de lo expresado, honramos la vida en lo que tiene de sorpresa, imaginacion, voluntad de vivir. Entendemos de milagros, convivimos con los mismos.

    Milagros son las marcas distintivas de la alegría de estar vivos, viviendo, señales que no se despejan científicamente; pensamos (no nos hemos olvidado de eso) y este pensar esta unido a la vida, la estupidez como decía Nieztche es la muerte.

    Lo que tengamos que ser lo estamos haciendo, hemos firmado un contrato con nosotros mismos y es a nosotros mismos a quienes le rendiremos cuenta. Esta es nuestra providencia y todo lo que nos pase suma a ese camino que hemos emprendido; ocurra lo que ocurra.

  • En casas separadas

    Cuando el enemigo duerme con uno, aunque sea de vez en cuando, estamos al alcance del mal y esto no es chamuyo de coach motivacional; no solo hay que alejarse, sino apostar más fuerte, tirar abajo todos los puentes que nos vinculan al oponente.

    Una suerte de Alejandro Magno, sin mayores pretensiones ni mucho tiempo frente al espejo en un gimnasio. Ejercitarse en distancias es propio de un espíritu libre, las ataduras requieren de juntaderos donde siempre hay uno que manda y otros obedecen, alguien que no quiere perderte pisada para seguir estando encima tuyo, asimetrías de un sistema que impone arbitrariedades hasta en compartir una hamburguesa.

    Tampoco andar por la vida viendo rusos que nos espían y buscan envenenarnos, demasiado con el actual gobierno que tenemos, pero es divertido obligar a que recalculen los seguidores.

  • Detrás de una sonrisa

    Parece mentira que seamos esa consciencia del universo, aquellos ojos abiertos en la inmensidad; comprendernos espectadores capaces de preguntarnos por lo que se nos escapa en distancias demenciales de oscuridad y silencio…; nosotros, que desde el lento transcurrir de los días habitamos la tierra en un viaje sin retorno.

    Allá afuera, en estrellas que brillan a millones de años luz, vemos el pasado que nos alcanza, espectáculo de un futuro jamás pensado…, hasta ahora, en que nos pusimos a mirar el cielo sobre nuestras vidas.

  • Izquierda Libertaria pos Milei

    No se trata de juntar otras tres consonantes y armar un partido nuevo.

    Alegría nos queda, sin quedarnos en el aguante del «a pesar de todo». Si planteamos una salida de izquierda es por fuera del más de lo mismo, «voces de la izquierda en el Congreso», alianzas y frentes progresistas, Estado y más Estado. No es por aquí, no es una cuestión de administrar desde la burocracia del Sistema.

    Hablamos de supervivencia, se trata de sobrevivir como sea. En Argentina ya sobran millones de argentinos; la partidocracia política tradicional y libertaria de derecha, junto a otros actores económicos de poder, lo saben, compiten entre ellos para repartirse lo poco que queda.