La llegada de los leones

A menudo los ganadores no son los mejores.

Un texto para nietzscheanos. La movida libertaria argentina, de la cual soy parte, en mis comienzos de militancia por la libertad de manera que podría llamar orgánica o algo parecido; cuando Espert se subió al ring de la escena pública a dar pelea e hicimos lo que pudimos, instalamos esa idea liberadora en la Comunidad; después vino lo demás.

Al principio creí ser parte de esa comunidad de hombres y mujeres libres, por lo tanto, rompí con mi soledad y fui al encuentro de los otros, supuestamente del mismo palo. Hallé decepción, compartí la militancia y el trabajo de aquellos que hicimos posible la creación de un espacio político libertario en Santa Fe; hasta aquí la historia romántica, idílica, de un supuesto nuevo comienzo que termino antes de comenzar en un fiasco, más de lo mismo.

El presente no muestra esa ruptura con el Sistema, la lucha que pegue fuerte y arrase los valores hegemónicos de nuestra sociedad; al contrario, el conservadurismo de la derecha cierra filas en aquellos prejuicios y creencias que han hecho de nuestro pueblo un rebaño dócil y sumiso a las instancias de poder. En este sentido, por más que rujamos como leones, tenemos tantos colgados de Milei y falsos libertarios, que vamos camino a parecernos demasiado a los progres y la izquierda de la sarasa; no hay revolución libertaria.

Diría que muchos siguen siendo esos camellos que cargan con el resentimiento de los que imaginariamente dan batallas, porque nunca se animaron a confrontar lo real; reaccionarios que no tienen el valor de asumir el destino de heroísmo ciudadano por una Argentina mejor, faro del mundo para las naciones libres de verdad.

El esfuerzo válido, exitoso y valiente de este gobierno nacional, es en el plano técnicamente económico; no alcanza para transformarlo todo, por cuanto los cultores y seguidores de esta lógica de mercado, se enfilan detrás de una sola valoración de la existencia; que apunta a la utilidad, resultados, ganancias, dinero…; nada nuevo. ¿Acaso pensamos que la corrupción sistémica estatal-privada que nos precede y todavía vigente, responde a otra lógica?

Los leones tienen que realmente llegar, no ha sucedido aún, se anuncian; son necesarios, para una vez superados, dar el paso a la creación de una nueva Argentina; donde la fuerza creadora de los argentinos se dé su propio gobierno, no de la forma que estamos viendo, desorientados dejan a un Amo y se van a los brazos de Otro, esperando de cada gestión y administración lo que está en sus manos ser.

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