Dios de Israel

Así como no estuvo para las víctimas del holocausto, brilla por su ausencia en Palestina, donde el cementerio a cielo abierto de Gaza es el horror que se repite ante un mundo impotente, el derecho internacional dibujado; las Naciones Unidas un organismo sin sentido.

Ver cristianos aplaudir el accionar del ejército de Israel, a esta altura de los acontecimientos, es un signo de estos tiempos de nihilismo donde los valores de humanidad se han agotado; ya no hay referencias de ninguna índole que puedan contener la barbarie de las guerras, el terrorismo.

Es tal la impunidad y temeridad con que el poder de las armas impone su terror, que asistimos a un punto sin retorno; la existencia tal como la conocemos en la tierra, peligra; esta maquinaria de matar esta desfasada del control humano, se ha lanzado a la nada arrasando consigo la vida y nadie tiene el poder de detenerla.

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