Con los auriculares puestos

Mantener lo rutinario en el ritmo y la dirección acostumbrada, requiere de aptitudes, pero no marcan la diferencia. Liderar a los demás es otro nivel, que difícilmente sea alcanzado por aquellos, que, aunque profesionales en algo, no salen de su pequeño mundo de la especialidad.

Siempre vuelvo a la fuente, pensar y hacerlo por uno mismo. El problema de este tiempo es que sobrevaloramos el trabajo en equipo, el hacerlo juntos, Nosotros, el grupo…; no soy un negacionista al respecto, valoro lo positivo de esa forma de entendernos, llevar a cabo algo en conjunto, hacer proyectos, compartir ideas; pero ahí no están los creadores, un pensar original se produce en soledad.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *