Autor: José Antonio Muhando

  • Osadía santafesina

    Se reformó la Constitución de la provincia de Santa Fe, la única modificación en favor del pueblo es la autonomía de las ciudades.

    Llegó la hora, ciudad de Santa Fe para los santafesinos o directamente no ir a votar, no hay modelo que seguir, lo tenemos que inventar nosotros, darnos nuestro propio gobierno salido de la gente, de los barrios.

    No hay una mierda de partido político, organización, espacio, que no sea gestionado, manipulado por rosarinos o para decirlo amablemente, desde Rosario; la excepción, más de lo mismo, agrupamientos políticos de alcance nacional ante quienes no existimos.

    Para un santafesino de veras, Rosario es narcotráfico, crimen organizado, corrupción; una sucursal del poder centralista porteño.

  • Bestias inteligentes

    Autopercibidos leones y en realidad se comportan como perros en jauría; indudablemente tienen una ensalada en la cabeza. Esta jungla emergió después de la pandemia, no es un fenómeno local argentino propio de nazis, libertarios y kirchos. El mundo occidental está en este resurgir de los instintos que pensábamos domesticados para convivir en democracia, vemos que no es así.

    ¿Cuánto durará esto? No lo sé, la realidad actual indica que debemos defendernos, no ya con los mecanismos institucionales, sino de manera individual o comunitaria, ser contundentes, eficaces y rápidos en la respuesta; ya no se puede seguir dudando.

    Cada vez más personas eticamente civilizadas, intelectualmente preparadas, inteligentes, están siendo pisadas por otros tambien educados, profesionales en lo suyo, muy normales, que cuando están en manada, son perros inteligentes, crueles, sádicos, capaces de lo peor a la vez que se muestran razonables.

  • Mi pequeña felicidad

    En las cosas simples de la vida, no parece ser eso, romantizarlo es un error de índole estético; quienes le decimos sí a la vida sabiendo que una y otra vez regresan las alegrías y las tristezas, estamos en una aventura de la que no podemos esperar ser felices, puesto que nos decidimos por la libertad.

  • Santa Fe mágico

    La ventaja de vivir en una ciudad como Santa Fe, donde lo único que parece tener vida es el empleo público, difícilmente tengamos un turismo que ponga en peligro la accesibilidad a una vivienda, los alquileres varían pero no se desmarcan de la realidad, de lo contrario pierden en cuanto negocio.

    El lavado de dinero es visible, pero de eso no podemos hablar sin pruebas, imaginamos a los fines de pensar, en una economía que no sabemos como se mueve. Así que, lugares donde lo único que hay para visitar son unas cuantas pizzerías, locales de venta de ropa y pollerías donde comprar alitas de pollo..; se levantan edificios por todos lados, un parque automotor de mediana/alta gama, desfilan camionetas 4×4. Magia.

  • El fuego comenzó

    Tratar de leer lo que no está allí suena raro, espiritista, pero la realidad no es determinista en lo invisible a nuestros ojos; armamos un sistema, formamos parte de una sociedad organizada, nos damos un gobierno, existimos en comunidad; en la superficie funcionamos y le basta para sobrevivir a la mayoría.

    Sin embargo, hay gente entre nosotros forzadamente desaparecida, silenciada, invisible, quienes como el viejo tirado en un hogar de ancianos clandestino, debe llevar a cabo un acto delictivo prendiendo fuego el lugar y aparecer a la vista de los demás, volver a la historia, salirse un momento del olvido, existir brevemente.

  • Tácticas de combate o los terroristas de la masturbación

    La jerga de los supremacistas de la actualidad, moralear de libertad de expresión y discursos de odio; son las ironías de la existencia en Democracia, cinismo al palo.

    Se apropian del dolor de las víctimas, de su resentimiento, lo reeditan con fines políticos y acrecientan su poder. Simple y directo: por un lado exigen garantías para seguir ejerciendo la libertad de hostigar y maltratar a los que viven y piensan distinto; por el otro, amordazar y privar de los derechos de defenderse a sus enemigos, quieren víctimas pasivas, no violentas, respetuosas de la ley y el orden.

    La estrategia de algunos es conocida: mudos, no saben no contestan, pero mantienen intacto un sistema de impunidad y violencia organizada puntual, selectiva; mientras fingen demencia y juegan a los verdugos amables, representando la paz, esa empatía medida y redituable.

    Saben darse vuelta como gatos en el aire. Una táctica de combate antisupremacista: tiempo para sorprender y golpear donde más duele. Habiendo gastado todas las palabras, ya que éstas no sirven de nada ante estos personajes; la segunda etapa, el silencio como preparación de la acción directa.

    Si no actuamos y seguimos en el plano masturbatorio de las palabras, se van a llevar puesto nuestras libertades, la dignidad humana y harán de la democracia un Régimen autoritario. Cada uno desde su lugar, las acciones colectivas no resultan, fueron neutralizadas, pero no pueden todavía determinar el próximo paso de un descolgado del sistema.

  • No puede ser que

    Si es, puede ser. La crítica quejosa de los argentinos nos hace perder tiempo, las redes sociales nos atrapan en el juego de patrones ocultos que nadie puede localizar ni tampoco identificar. Por eso es bueno tener un enemigo a mano, bien ubicado, que nos ayude a rearmarnos, nos hiera a ocuparnos del cuerpo como de ese terreno muchas veces descuidado, en donde esta situada la casa de nuestro ser.

    No es palabrerío metafísico, la crisis actual es del sentido de la vida. ¿Para qué trabajas o te portas bien, haces lo correcto y no rompes nada, cumplis con la ley, obedeces? Para qué y muchas cosas más de una moral, un Dios del sentido que ya no tiene cabida. ¿De qué se trata el futuro, cuál es el tuyo, hacia dónde te lleva la existencia actual?

    Desde la política gobiernan el presente, no pueden hacer otra cosa, esperar algo distinto es de tontos creyentes.

  • Aburrida democracia

    Tan aburrida que algunos argentinos buscaron la muerte durante los festejos del mundial, no tenemos grandes causas por las que vivir y morir, esto último le quita el sentido a cualquier existencia; no digo que haya que volver a los tiempos de las cruzadas; nuestra llama Latinoamericana se apago, ni siquiera miramos Europa y sus valores.

    Seamos realistas, el sistema, esta democracia como juego de poderes, la tecnología y el mercado, empujan a mucha gente a empequeñecer sus vidas, sobrellevando como pueden las mismas hacia metas mediocres, tediosas con el tiempo.

  • Los que bajan al territorio

    Y se bajan los pantalones con Peter Thiel, la política como Club de Amigos, junto a los que renuevan contrato con la novia para la próxima temporada. En Argentina la política es un espectáculo donde quedamos ano dadados, se nos encarnan las uñas de los pelos.

    Sin embargo, el gran elector argentino es el dólar; el político que lo entienda será electo, reelecto y vuelto a elegir.

  • Cancelados que vuelven pertrechados

    Presionar, destratar a gente que ha perdido mucho en la vida, humillarlos y no ganar nada con eso, es un groso error de quienes teniendo poder efímero por hallarse ampuntalados en estructuras, organizaciones autoritarias, con recursos económicos, creen tener la vaca atada; se equivocan feo.

    Lo dijo Séneca hace miles de años, «cualquiera tiene poder de dañar»; provocar al que no tiene nada que perder o está en camino hacia un mundo personal sin futuro, es una pésima idea.