Autor: José Antonio Muhando

  • Hago cualquiera

    La libertad avanza, en algún sentido nada diferente a como avanzaron los derechos de todos que terminaban en los privilegios de algunos. La gente vota, elige a determinadas personas para que los representen, salen electos y se borran; están quienes son designados al frente de otras funciones en la burocracia estatal de gobierno, supuestamente cargos más altos que ser electos por el pueblo, no sabía que existían tales cargos y honores; en lugar de los mismos esperamos que no aparezca un tarzán o alguna mona chita, en pelotas, salidos de la nada, como parte de la democracia representativa que tenemos.

    Las explicaciones no tardan en llegar, son metafísicas, sabían y no sabían, el antes y el después, decisiones más allá del bien y del mal.

    No dudo del gobierno, coquetean con el engaño, producen enojo/malestar en los ciudadanos, terminan defraudando; en la medida que se busca resolver conflictos internos se golpea la confianza hacia afuera, de la gente que los voto.

  • Pasando el trapo con Valeria Mazza

    No te sabes lavar los calzones y hablas de libertad, sos el universitario que le mean la cabeza y marchas para tus jefes; las fachoprogres feministas con empleada doméstica en la casa……

    Valeria, quien fuera nuestra top ten modelo, referente de cierta belleza argentina; dejo en claro de manera lúcida, en un reportaje televisivo (año 2020) que la libertad como el feminismo empiezan en casa, junto a los seres queridos, así de simple, nada de otro mundo.

    En la actualidad más cercana, se nos llenaron los medios de comunicación, redes sociales, iluminados hablando de economía, política barata, dando consejos de la vida, hallándole el agujero al mate; pero Cristobrother todavía no cargo ninguna cruz, dice que toma de la buena y por eso se las sabe todas.

  • Basta, no doy más, no soy tan bueno

    Preguntar en Argentina que tan optimistas somos, es simple, lo que te digan, pero lo contrario realmente. El pesimismo se lleva bien con el cerebro humano, funcionamos óptimamente en modo supervivencia; esto de vivir en positivo es de reciente aparición.

    Nietzsche nuestro pensador alemán más argentino, la vio venir, mentir y mentir que algo quedara, mentir para llevarnos bien, sobrevivir, gobernar, tener esperanzas; donde es más importante que te amen que amar, es un negocio vivir del amor.

    Los nini argentos, que no son ni esto ni lo otro, no estudian, no trabajan, no nada; seres para la muerte, como cualquiera que entra en esta vida y no sale vivo. El Mercado laboral se pone cada vez más exigente, califica el que este calificado en algo, el resto se la rebusca como puede; la informalidad manda, al menos en Argentina. Pero si uno pudiera llegar a los 40 años con su casa, algún oficio, profesión o arte que ofrezca independencia y ciertos ahorros dispensando una mensualidad módica progresiva en el tiempo, tiene el buen vivir y la felicidad de su lado, si valientemente se elige y concreta ser libre desde esa realidad; hay que jugarse y dejar lo que veníamos siendo en el camino.

    No han decidido mal, esquivando el trabajo, solo que el trabajo es algo necesario transitar para desligarse del mismo a tiempo, antes que el mismo esclavice nuestra existencia; para eso se debe ser inteligente de entrada y llegar medianamente jóvenes a disfrutar la vida en libertad.

  • Libertarios, otra vez

    Basarnos en lo que hasta ahora viene perdurando o la fe que le tenemos, son modos que debemos descartar llegado su tiempo; suelen atar el camino del libertario, estamos para quebrar esos horizontes que ya hemos visto, llenos de significados a los que no solo cuestionar sino también dejar ir, superar. Nuestra bandera es el final, una manera de comenzar sin precedentes.

    Reitero, ya lo mencioné en una entrada titulada «Libertarios», los textos desplegados en este sitio web, no se refieren a quienes se hacen llamar libertarios al estar afiliados a un partido, por la sencilla razón que la mayoría están lejos de serlo; menos aún, tenemos algún tipo de afiliación a determinado partido político. Aquí nos convocamos militantes de la libertad, reales, sin subordinación alguna. Continuamos…………

    Indudablemente, la libertad no debe perder su condición de lo propiamente humano; dejándola fuera de toda discusión, consenso interminable; no hay nada que revalidar en tal sentido. Por eso, cuando insisten desde lo normado, el sentido común de los serviles, a través de la violencia organizada e instituida; no tienen más que ponernos a prueba y verán, puesto que en nosotros la prueba es parte de lo que somos.

    Hemos dejado el mundo del palabrerío, les escribo a quienes en serio no apoyan ideología estatal alguna y lo sostienen con sus vidas. No necesariamente afirmo un desprecio de la palabra; al contrario, la cruzada que tenemos algunos desde la libertad de expresión, es dejar en evidencia a los facho-supremacistas disfrazados de democráticos o colgados de la libertad; se requiere sacrificio, provocar su desenmascaramiento es un llamamiento a ser fuertes; jugar desde el principio de revelación no es gratis, tiene su costo y hay veces el precio es alto.

  • Las armas del hombre libre

    Quienes proponemos la libre portación de armas de fuego en los ciudadanos que reúnan determinadas condiciones, por ejemplo, no tener antecedentes penales inhabilitantes, aptitudes…….; la postura es sencilla, armarnos para defender la vida propia, de los seres queridos, propiedad privada y nuestra Democracia.

    Desde ya, otros motivos pueden haber en los individuos y sus historias personales; las reduzco a tres: los que compran un arma para tenerla en la casa o lugar fijo de actividades y usarla si las circunstancias lo ameritan; quienes se dedican a la caza, deportes, prácticas esnobistas en el polígono de tiro; están también aquellos que tienen un arma pensada para ser usada por alguna razón en determinado blanco, una cuestión puntual.

  • Droga política

    Nuestras luchas en medio de las adicciones son políticamente razonables, es como ir a votar, sabemos que realmente en el después nos espera la decepción, termina siempre igual; sin embargo, expectativas renovadas crecen en nuestra cabeza, tienen más peso que lo real; aún más, esta vez esperamos que sea distinto, incluso hasta buscamos ser sorprendidos para mejor, apostamos al futuro.

    En definitiva, el gobierno que nos damos es el gobierno de todos, lo hayamos elegido o no; en cualquiera de sus jurisdicciones, representaciones, formatos y niveles. La cuestión es que hay un sistema político-económico-cultural que ha devenido en sistema de vida, no le podemos escapar fácilmente; no se trata de unas elecciones que salieron mal, sino que estamos en una forma de existencia donde la pasamos bien o mal, como adictos que funcionamos de ese modo; de ahí la devaluación del discurso político donde habla la enfermedad de este tiempo.

  • Tomo de la de Espert y qué

    La envejecida política del más de lo mismo, con su conocido repertorio de viejos aburguesados, patriarcas de la corrupción, no están entendiendo que las verdades que supuestamente decían tener solo son verdades cuando les pegan a las mentiras que se esconden detrás de autoridades, instituciones, gobiernos; algo que no sucedió contra el actual gobierno libertario; nunca nos escondimos, no había nada escondido ni que esconder, ni nos llamamos a silencio.

    Nuestras banderas siguen intactas.

    Se mostraron irrespetuosos, temerarios, difamadores, golpistas; esperable en quienes no pueden ser lo suficientemente libres para decir la verdad, dado que son los responsables de lo mal que están muchos argentinos.

  • Quejarse es fácil

    «Cuando seas un león, los ciervos te odiaran». Una frase que no se quien la dijo, sé que últimamente escribo textos que parecen de autoayuda, solo en apariencia; estoy en Argentina, si hablamos de leones la política está presente, todo se politiza y eso es un problema.

    Los argentinos le encontramos la vuelta a ser felices, aparentamos felicidad y nos va bien en ese sentido; al Circo político que se consume socialmente, algunos van como espectadores que se sienten bien consigo mismos (están en la suya) y les da lo mismo suceda lo que suceda, gane quien gane. Por eso, elogiar demasiado el porvenir querido/deseado por la «gente de bien» es avalar un orden de cosas venidero, donde en el presente no hay mal que por bien no venga.

  • Conectarse, salir, vivir

    Quizás seas del team que no responde a esos pasos, en ese caso no soy psicólogo o psiquíatra, alguna patología seguramente encajara como diagnóstico de lo que te pasa.

    Algo se nos viene encima cuando tenemos la sensación de estar quedando fuera……, de aquello que disfrutan los otros, de lo que acontece y es compartido por muchos; demasiados atentos a lo que pasara pronto, a lo efímero, tanto scroll en el celular nos acelera, estamos movilizados a correr detrás de esa nada cuando nos focalizamos en determinado evento o lo que hacen los demás.

    Hay que interactuar, compartir datos, mostrarse, consumir; es el sentido común del mundo actual, si se nos ocurriera diariamente tener un NO a determinada «sugerencia», supuesta necesidad, deseo, algunos estarían perdiendo dinero con nosotros, una suerte de fuga en el sistema, es un lujo que no se lo da cualquiera el de estar ausentes.

  • Sos un vivo bárbaro

    Comprar dólares, retener soja, devaluar, emitir pesos, déficit fiscal, inflación; es una mentalidad, viene acompañada de los analistas, politólogos, encuestadores, periodistas, políticos, empresaurios; que conforman ese paquete terrorista que busco hundir a los argentinos en la previa a las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre año 2025; apostando y fomentando la derrota electoral del gobierno libertario.

    Sería ingenuo de cualquiera pensar que la gente cambia de un día para el otro, hay una Argentina de esas características mentales, sociales, económicas e involucra a gente de todos los sectores, condiciones, profesiones y roles. Sin embargo, cambias o te van a cambiar a la fuerza, el Mercado no espera a nadie, nadie vive y muere por vos; comprender que las devaluaciones, así como la inflación, nos pega mal a la mayoría de los argentinos y especialmente multiplica pobres, es el primer paso para volver a ser realistas, saber que convivimos con otros que son una mierda a los que nunca les importo nada más que ellos mismos. Por lo tanto, la estrategia de supervivencia de los ciudadanos está en sostener un gobierno que se mantiene fuerte en su rumbo, hace lo que tiene que hacer y resiste por el bien de todos.