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  • Violencia como aptitud lectora

    Sabemos que las capacidades lectoras de los individuos no son del mismo nivel, hay quienes muestran que no escriben bien por obvias razones de faltarles el hábito de la lectura; no sé tampoco, si se vive mejor siendo lector y produciendo escritura de presunta calidad.

    Sí, estoy seguro de que una parte de la violencia que padecemos los argentinos en las redes sociales, participando como ciudadanos en temas de interés público, es debido a que mucha gente no aprendió a leer bien. Interpretan mal, no leen, leen lo que limitadamente entienden, presuponen demasiado, son movidos por prejuicios, resentimientos y sesgos ideológicos, hay mucho sentimentalismo de por medio; repetición y reproducción de frases, oraciones, ideas instaladas para consumo masivo, no hay reflexión de por medio; habitan los extremos de que todo lo toman de manera personal o no les importa las personas; se creen el centro del universo y reaccionan mal.

    La injuria y el destrato hacia otros, son moneda corriente por cuanto no se pueden dar respuestas desde una comprensión lectora ajustada a la realidad o a la altura del interlocutor que se tiene enfrente; se recurre a lo que podemos, la premisa urgente es poner punto final al supuesto desencuentro; sin saber de qué se trata, dónde terminara ni cuándo.

    Al final, se conforman grupos bien cohesionados, donde la ignorancia colectiva prevalece.

    Está claro que las primeras víctimas que se carga esta lógica hegemónica de limitados lectores, es la existencia imperdonable de hombres y mujeres libres no solo capaces de pensar por sí mismos, sino de decir algo propio.

  • Historia de gorras y borcegos

    El fusilamiento del General Juan José Valle por orden de Aramburu, 12 de junio del año 1956; salvando las distancias, el contexto, las razones y sin buscar paralelismos que no existen; pero sin desconocer el hilo conductor de una forma de ser propia de los uniformados que atraviesa el tiempo.

    Recuerdo, indudablemente lo recordado busca aproximarse lo que más puede a lo vivido, aunque no sea lo vivido, por eso no tengo una pretensión de exactitud en lo que escribo, es algo meramente subjetivo. Esta voz fue protagonista directo de los acontecimientos del año 2012, cuando gendarmes y prefectos salimos a las calles, en libertad, a través de una consciencia democrática de manifestación ciudadana; confrontamos desde la palabra la corrupción del sistema y al Régimen kirchnerista que nos humillaba como funcionarios públicos; teníamos en el desamparo y abandono a la mayoría de nuestros retirados y pensionadas de la Institución, en una desigualdad jurídica aberrante en cuanto a los haberes que percibíamos en actividad.

    El desenlace es públicamente conocido; la previa de llanto, queja recurrente, quedaron relegadas al silenciamiento de la historia oficial, la protesta callada y persistente por diferentes medios de expresión, un ambiente interno deliberativo, el conocimiento de la superioridad institucional y gestión política ausente, el apoyo y la instigación de algunos……; empujo al personal a salir a las calles, la generalidad de la oficialidad en los niveles de conducción medios-altos, escondidos. Después, los mismos que se beneficiaron, gracias al sacrificio de la gente que se manifestó y perdió su fuente de trabajo, terminaron siendo los verdugos del personal y sus familias, mediante una persecución y un escarmiento inconcebibles en Democracia.

    En Argentina siempre estuvimos lejos de la verdadera democratización de las Fuerzas Armadas, Seguridad y Policiales; hay quienes son regidos por el Código de Justicia Militar y la reglamentación disciplinaria que se desprende; donde jurídicamente somos cuasi-ciudadanos, a un costado de la Democracia, sin representatividad real y legal de los derechos laborales, donde el Estado que te pisa la cabeza es al mismo tiempo el que te ofrece «garantías» de respeto a tus derechos humanos a través de una Dirección de DDHH dependiente del Poder Ejecutivo.

  • La paz de los cementerios

    Duele Gaza, duelen las víctimas israelitas del terrorismo islámico.

    Pasar por esta vida una sola vez, sin haber alzado la voz ante la masacre que significa sepultar a un pueblo, me deja fuera de la dignidad humana. Bajo la excusa inaceptable a esta altura de los acontecimientos de una guerra contra el terrorismo, privar de los recursos básicos para la supervivencia al amplificado oponente, avanzar sobre la tierra de una nación a la que se le niega soberanía y libertad, eliminar indiscriminadamente personas con total impunidad; no tiene excusa ni justificación válida alguna más que la razón genocida israelita-estadounidense que desconoce en su avance la humanidad.

    Palestinos que han sido históricamente rehenes de grupos terroristas islámicos, sin capacidad para cambiar la realidad desde una Comunidad focalizada en la paz y la prosperidad. Palestinos que, de un modo u otro, no tuvieron la valentía cívica de confrontar abiertamente a lo que se gestaba en la sociedad organizada bajo la resistencia armada que devino en terrorismo y los llevo al desastre.

    Argentinos, no pocos, que sostienen irracionalmente la teoría de los dos demonios, en una asimétrica supuesta guerra, donde el poder militar abrumador de una parte se impone en todos los ámbitos, eliminando la vida a su paso como una maquinaria de muerte fuera de control. Estar en guerra contra una población indefensa, a la que se le niega Estado, territorio, soberanía, independencia, libertad, autodeterminación. ¿Se puede considerar guerra a un contexto de estas características, es real una guerra bajo estas condiciones?

    Ni siquiera la muerte los iguala ni le trae paz a nadie. Miles y miles de palestinos sin nombre, sepultados en fosas comunes, desintegrados en el fuego de misiles y bombas; mártires israelitas cuyos nombres exigen una redención a través del dolor de sus seres queridos.

  • Colgados de la libertad

    Se diluye, lo que al comienzo fue la novedad de lo liberal libertario argentino, concentrada en esa simbología romana de leones, legionarios; obviamente no se puede generalizar; pero con gatos que se alimentaron toda su vida de ratas, era utópico pretender que fueran leones de la noche a la mañana; se parecen a esos violines, pitos duros presidiarios que de repente son atravesados por un rayo invisible que proviene de las fuerzas del cielo y se convierten en seres de luz, pastores, salen como los apóstoles en Pentecostés hablando todas las lenguas; no sé, dudo, me alejo de gente así, es cuestión de tiempo para que muestren la hilacha.

    Argentina viene siendo política, jurídica y socialmente, un solo continuum, este gobierno que votamos la mayoría, anuncia la posibilidad de ruptura en cuanto estrategia, pero no representa lo nuevo. Todavía el hombre y la mujer libre son culpables, no se tolera su presencia en Comunidad, ni siendo parte de organización alguna; solo aceptamos de su real libertad, la interpretación funcional al poder, a través de narrativas, políticas, discursos, Mercado y Estado.

  • Libertarios del Pueblo Santafesino

    Asistimos al triste espectáculo de ver a nuestra ciudad de Santa Fe caída a pedazos, no simplemente por una pésima gestión del ejecutivo municipal o la Escribanía del concejo deliberante que ha perdido toda referencia hacia la voluntad de los ciudadanos, respondiendo a intereses ajenos al bien común.

    Santa Fe tiene que ser para los santafesinos, suena nacionalista esta expresión, cerrada y hasta peligrosa si no tenemos otros ojos que los prejuicios con que teñimos todo lo que pensamos; sin embargo, nada más sano para esta ciudad limada por la corrupción política y la desidia de funcionarios públicos, donde necesitamos dar un salto priorizando la existencia ciudadana concreta de vecinos, que hacen a diario la ciudad en que vivimos.

    Cansado de observar el devenir de lo mismo: personajes que no son de esta ciudad Santa Fe, nos vienen a vender espejitos de colores y compramos; representantes del pueblo que viven en otra provincia; aparecen figuras conformando agrupamientos sociales, políticos, usando el capital humano propio y ante la falta de una Comunidad fuerte, aprovechan para agrandar el pozo de la recaudación proyectándose provincial y nacionalmente, colgándose de lo que venga, dejando la realidad cercana y cotidiana relegada a la inexistencia.

    Demasiadas vidas dañadas en esta querida ciudad, para que vengan unos rosarinos o X, administren nuestras pobrezas y a la vez nos sometan políticamente; digiten, controlen y construyan poder en base a las esperanzas de los santafesinos. Es un ejemplo entre otros, que no busca presentar una rivalidad folclórica como categoría de pensamiento. Miremos más de cerca, no hay prácticamente partido en Santa Fe, que no responda a los intereses de Rosario como centro de poder, que no solo maneja política.

    ¡Santa Fe de santafesinos y para los santafesinos! Nos debemos un gobierno y representatividad real, focalizados en nuestra Comunidad.

    Formemos entre todos los barrios, asentamientos, el campo, las islas, un partido de índole local, acotado a nuestra ciudad y municipio; con gente de aquí y ahora. Nadie mejor que nosotros sabemos lo que es bueno para nosotros, sin especulaciones o concesiones para con nadie; sacándonos el lastre que significan los gobiernos nacionales, provinciales, alianzas, frentes, megapartidos, jefes, estrellas.

  • Algunos feminismos

    La rancia y aburrida existencia del supuesto camino correcto de una comunidad de normales, reúne en el andar a variadas personas, de las cuales muchas ni siquiera tienen en claro donde están parados; son ensaladas que se reflejan, proyectan esa existencia común en espacios de participación política, cultural, ideológica, religiosa, familiar.

    Hoy sos toda una profesional, feminista, ampliando tus horizontes de emprendedora, en parte, gracias a la empleada doméstica que tenes en tu casa, que lava, plancha y cocina.

    Quizás tengan razón, aquellos que consideran un peligro para la supervivencia formar pareja con alguien que no sepa o no quiera cocinar. Se devaluó mucho el trabajo denominado «domestico» de la «ama de casa», que se quedaba a criar sus hijos, hacer las labores del hogar; obviamente, que todo puede ser realizado sin diferenciaciones ni determinismos de género, donde nadie debe dejar de ser para que otros sean. De ahí que, los que menos tienen, expulsan a sus hijos y los depositan en las escuelas; otros, con un poder adquisitivo mejor, logrado gracias a una explotación voluntaria de trabajo, ejercicio de la profesión, donde los hijos terminan siendo hijos de cualquiera menos de sus padres.

  • Hitler año 2025

    Leer a Hannah Arendt es un desafío que invito a seguir, fue una mujer judía valiente, le quito la careta al cinismo inmediatamente posterior al holocausto y desenmascaro la banalidad del mal.

    Quiero hacer un alto en la «banalidad del mal», que no necesariamente es lo que acostumbramos a referirnos, cuando hablamos de nazis, sus víctimas, sin ninguna precaución; incluso si nos descuidamos y condenamos el genocidio de los palestinos por parte del Estado de Israel, irónicamente nos deja al borde de ser catalogados antisemitas.

    La actualidad despeja sin lugar a dudas de porqué Hitler y su Régimen de terror, exterminio, donde la negativa a pensar era el espíritu que recorría la mentalidad nazi; tuvo entre sus filas a genetistas, médicos, ingenieros, juristas, filósofos, matemáticos, etc; profesionales de casi todas las ciencias. Nada realmente garantiza un título de esos, para ser libres, democráticos y pensantes.

    No menos llamativo resulta el descubrimiento de Hannah, durante el juicio a un jerarca nazi; Eichmann, el capo y arquitecto de la solución final, era un simple empleado público, su modo de razonar se limitaba a cumplir órdenes, no había en su rutina diaria de asalariado estatal preguntas morales que lo llevaran a incomodarse y verse en la premura de pensar, nada de eso. No hay mejor descripción de la lógica interna de funcionamiento del Estado actual y moderno, que este libro de Hannah «Eichmann en Jerusalén».

  • Probala, provida, proEstado

    Cuando ciertos eslóganes, frasecitas de ocasión, pegan, hay que insistir, es por ahí; eso sucedió, sirvieron como banderas de un oportunismo político de la argentinidad que todos conocemos y formamos parte.

    Los que dicen defender la vida, a favor de la vida por nacer, algunos terminaron visitando en la cárcel a genocidas y apropiadores de bebes de la última dictadura militar. Otros, que se arrodillan ante el crucificado, ávidos escuchas de sermones, homilías, de curas y pastores, aplaudiendo la matanza indiscriminada de niños, mujeres, ancianos, por parte de Israel, el Estado del elegido pueblo judío de Yavé. Tampoco faltan aquellos de la versión local light, exigen bala para todos y todas, que no quede ninguno de estos peligrosos marginales de la protesta, el reclamo, la delincuencia; por lo tanto, se calzan las botas y se ponen la gorra, junto a los mismos pobres, marrones y marginados que asisten socialmente desde el Estado dándole un sueldo, obra social y un arma de funcionarios públicos.

    En la actualidad están mudos, el aborto es ley y la supuesta «lucha sin cuartel» por la vida se termino; ya consiguieron su banca en Legislaturas, el Congreso de la Nación, otros se atornillaron a cargos en reparticiones públicas; ahora vienen por la libertad, pero en este terreno jugarla de anarco libertario liberal siendo pro Estado, disfrazarse no es fácil, se ven empujados a juntarse con cualquiera para negociar acuerdos, repartos de poder, tener algún tipo de armado político competitivo; la gente no es boluda, los olfatea de lejos.

  • Felaciones políticas

    Estas roscas donde entran en escena gatos y gorilas son comunes en Argentina, tienen su historia, en algún sentido me explaye al respecto desde una mirada objetiva, en el escrito «Gatos de la política argenta», que pueden acceder gratuitamente en este sitio web, leerlo sin perjuicio a la salud.

    En el llano de la nueva política, suceden otras obviedades; me refiero a quienes se ubican «supuestamente» en la vereda contraria de la casta, se dan cómicas situaciones entre el king kong y la rubia (que puede ser de cualquier color) que tiene en su mano. Sabemos el desenlace, ira cabeza de lista o alguna candidatura segura en el reparto de poder.

    Sin embargo, aquello consabido en el silencio de la hipocresía colectiva, en realidad es el a priori de las prácticas políticas argentinas y suma a todos los géneros; es cuestión de tiempo para que veas ascender rápida y sorpresivamente en la estructura organizacional, dentro del espacio político, a quienes «trabajan» con la lengua. Si resulta ser el gato del o la que maneja la billetera, va a llegar, lo tendremos hablando por todos nosotros, embolsillando dinero a escondidas en cualquier cargo, función, impartiendo ordenes como mandamás del partido y si nos descuidamos como suele suceder, termina representante del pueblo.

    Muchos siguen participando, militando a pura camiseta, dedicación, estúpidos que no tienen otra fuerza que la decencia, comprometidos desde un interés público, incrédulos afiliados; es el folclore argentino de la gilada, el eterno lamento del guampudo; en el contexto de la política degradada como acción transformadora de la realidad.

  • Manipulando discapacitados

    En estos tiempos políticos, proselitistas, de campañas donde las miserias proliferan; no hay que perder de vista el accionar de los armadores políticos, referentes, jefes, conductores, punteros…, que pueden usar a discapacitados sin escrúpulos, fundamentalmente a quienes poseen un padecimiento mental, que desconocemos si se hallan medicados, cual es el diagnóstico, que situación transitoria están pasando, el trasfondo familiar, sus antecedentes conductuales, quienes están detrás del mismo moviendo los hilos.

    Algunos déspotas con total impunidad tienen el poder de manipular a estas personas, los usan temerariamente sin medir los riesgos; no faltan incluso aquellos que los tienen como carne de cañón, mano de obra para cualquier cosa, perros ladradores de los oponentes o blancos potenciales en las internas partidarias.

    Cuidado con esto, no juguemos con fuego; cuando la tragedia nos detone en la mano, nadie es, nadie sabía, estábamos en otra; nos gana el cinismo generalizado. Sucede a la vista de todos, la supuesta participación de estos discapacitados es visible, de público conocimiento del grupo de pertenencia, partido político, organización……

    Lo advierto por cuanto me angustia los hechos tristísimos que han sucedido con matanzas intrafamiliares, protagonizadas por personas desequilibradas mentales; nunca está de más reflexionar sobre esta temática, hacerlo con vistas al bien común y la vida de todos.