Autor: José Antonio Muhando

  • Perros que hablan

    Y no dicen nada. Es cabeza dura el perro, no entiende que su buen Amo, aunque lo trate bien siempre le va a dar los huesos de la sobra.

    Mueve la cola. ¿Qué otra cosa sabe hacer? Ladra y muerde a otros como él o ella.

    Ojalá sus ladridos fueran palabras, esas que se le pudren adentro por no decirlas; su cobarde mal aliento canino está lleno de verdades no dichas.

    Pobres los perros de cuatro patas, la ligan de rebote.

  • Che Libertario y los NPC

    Desde aquí bregamos por un pensar crítico, propio, que acompañe la militancia de la libertad en Democracia, siendo nuestra Democracia la instancia presente en todas las intervenciones que llevamos adelante, buscando hacerla crecer, darnos el gobierno y el respeto al gobierno que elegimos democráticamente los ciudadanos.

    Bienvenidos a quienes, por razones obvias de subordinación, trabajo, conectados a protocolos preestablecidos, se hallan en situaciones que no pueden elegir y tienen que estar ocupados en la libertad de otros; no se sientan solos ni especiales por eso, mucha gente mental y afectivamente está en la misma, en ámbitos y circunstancias diferentes que parecen no tener relación alguna, pero conforman un Todo, productos del mismo Sistema.

  • Seamos libres y lo demás no importa. ¿O qué?

    En Argentina desde que se puso de moda la libertad, te salen empresarios de la nada, expertos de la Bolsa, gente de negocios que la ven o están empezando a verla; hay para todos los gustos, el menú es variado, viveza criolla a full…; seamos claros con nosotros mismos, los argentinos no son proclives a ser libres, por una sencilla razón fundante de la manera de ser argenta; la mayoría no toma riesgos, pocos se la juegan.

    El ganado es temeroso, paranoico, cualquier movimiento que percibe en el pasto se echa a correr, se arma la estampida.

    El argentino promedio desconfía del Estado viviendo al amparo del mismo y al mundo de las finanzas lo mira con recelo. Ambos siempre estuvieron bien agarraditos de la mano y cagando a los demás. ¿Qué promesa de libertad individual es factible? Hacer la tuya. ¿Cómo? El Casino en el que pones tu dinero a trabajar tiene dueño y las reglas del juego están para que la mayoría pierda.

  • Santa Fe sin Kebar

    Los santafesinos disfrutan con alegría en diversos ámbitos de encuentro, llenos de sonrisas, vivencias familiares, experiencias memorables con amigos en lugares únicos e inolvidables que cada vez son menos; junto a conocidos, colegas, gente de laburo, del deporte y el estudio.

    Nuestra colorida ciudad lo es por su gente. No hay inversión estatal relevante y la manutención de la administración pública absorbe la mayor cantidad de los recursos; el gobierno pinta árboles, corta el pasto, recoge basura y paga sueldos…; no resalta en su gestión la pujanza del santafesino por ofrecer la continuidad de lo bueno, cosas distintas, renovadas, para darle a su Comunidad algo de lo que sabe hacer.

  • Perras ideas

    Ladran los perros con furia, en qué momento volvió el miedo y la desconfianza, no lo sabemos, quizás nunca se fueron…; ellos lo perciben. El carro a tracción humana de un laburante, sacándose la camiseta traspirada de tanto cirujear en calles sin basura, veredas limpias, gente escondida de la vida.

    Esos animales no saben mentir, se parecen a sus dueños.

  • Partido Leartario en el recuerdo

    Antes que aparecieran en la ciudad de Santa Fe, los que conformarían legalmente el partido libertario en cuanto estructura proselitista con sus cargos, recursos asignados y roles establecidos…; existió una militancia de bolsillos flacos que la remaron en calles y plazas vacías, a corazón y camiseta supieron dar lo mejor de sí con alegría, sin odio, llenos de entusiasmo y movidos por el Bien Común.

    Entre santafesinos que no sabían que existíamos y nos miraban desde el escepticismo, la sorpresa, hasta el rechazo en algunos casos. Milei no era nadie, ni la pandemia con sus barbijos y el encierro pudo con nuestra orgullosa libertad que le puso el cuerpo a las ideas. La confianza en nosotros mismos fue épica, las fuerzas venían de esta ciudad a la que queremos tanto, de su gente y los sueños de una vida mejor.

    Lea, el alias de Leandro, un incansable de aquellos héroes que supieron darlo todo, alumbro con su presencia momentos inolvidables de cercanía a los demás; la torta de su cumpleaños llevo los colores de lo que con el tiempo sería oficialmente la bandera partidaria, junto a sus seres queridos en la hospitalidad de una gran familia.

  • Ciudad de Santo Tomé

    Compañeros de viaje en la vida, los árboles, el verde de su presencia realza a esta ciudad; el ánimo es otro, rostros tranquilos, cuerpos relajados, sueltos; se respira la promesa de buenos momentos en esas calles arboladas con los vecinos en la vereda.

    Si, esta es una de las razones por la que nuestro estar en la existencia es la ciudad que llevamos dentro, porque ahí afuera ella nos da la bienvenida haciéndonos sentir parte de la misma.

  • Masticando vidrio

    Los derechos que tiene el aparato estatal y sus instituciones, por encima de los ciudadanos, queda claro cuando se juntan los legisladores, te promulgan una ley y te obligan su cumplimiento.

    La cuestión vidriosa y difícil de conocer son los deberes para con la gente, hacia nosotros, los vecinos, la Comunidad. La muda existencia de impuestos y tasas municipales, que nunca dejan de llegarte, no sabemos en qué se utiliza lo recaudado; ni siquiera la propiedad está garantizada, son recordatorios extorsivos constantes de un avance estatal sobre la libertad de las personas.

    Hay silencios que cada vez hablan más, la cantidad de enfermos mentales que proliferan en Argentina, no me canso de ver gente alienada de la cabeza en las calles. ¿Que produce o fabrica esta triste realidad que cae sobre los más frágiles? Seguramente, los cráneos tendrán otra ley bajo el brazo, porque «el que las hace las paga«; les espera la cárcel a esos problemáticos humanos, al igual que a los menores de edad en situación de vulnerabilidad, marginalidad y abandono social.

  • Miserias liberales libertarias

    No busco ponerme como blanco de ser un zurdo hijo de puta, parasito mental, por afirmar que sin dinero no hay libertad; demasiados violentos son referentes políticos y están destruyendo la libertad.

    Demonizar a nuestros viejos porque nos decían estudia o aprende un oficio, gana tu propio dinero, independizate; mejor recibite de algo, anda a la universidad si no queres terminar siendo un explotado. Esta mentalidad no es de izquierda y si lo fuera, coincido con ella, entonces soy (sin saberlo) de la raza socialista escondida en el sótano que mira como allá afuera…, en nombre de la libertad, le llaman trabajo o emprendimiento a cualquier miseria.

  • Libertarios sí, pero no estos

    Algunos libertarios encaminados en la corriente libertaria que adherimos desde este sitio, no votando, militando libertad sin identificación partidaria y descolgándonos del sistema quitando colaboración; solemos decir en serio, el Estado es un robo, su existencia carcome la libertad…; no todo el que se dice «libertario» milita en esta corriente y se respeta.

    Conocí ciertos «libertarios» que no se parecen en nada a lo descripto, la mayoría son empleados públicos que para sus privilegios son socialistas no asumidos, porque el resto de los ciudadanos con impuestos y laburo les sostenemos sus vidas.

    En la misma bolsa, otros que la juegan de difusos empresarios, chicos de los mandados con una libretita en la mano; empleados del que tiene la banca….; esconden en el placard al o la funcionaria pública.

    No solo el Estado es un robo, la propiedad privada en cierto sentido también lo es. Sigo a Proudhon, busco tener en claro cuando la propiedad privada es libertad. En la obra póstuma del autor mencionado, «Teoría de la propiedad», defiende el uso libertario de la misma.

    En estos tiempos donde se ven desatados a muchos libertos pidiendo mano dura y ellos todavía no se han liberado de nada; «el que las hace las paga», cuando sabemos que no es así y nos joden la vida a todos; aplaudiendo al Estado cada vez más enfierrrado, fuerte, punitivo; un Gran Hermano que todo lo ve y hace inteligencia… Nuevamente aparece Proudhon en cuanto pensador de mucha actualidad: «La libertad no es hija del orden, sino su madre», es decir, el orden social es consecuencia de nuestro libre modo de organizarnos, no de la coerción estatal (IA se los puede ratificar mejor que yo).