Autor: José Antonio Muhando

  • Vagones repletos de silencio

    Hubo un tiempo que los rapadores de cabeza reclutaban entre los trasnochados de guerras pasadas, perdedores que querían revancha, resentidos y odiadores seriales.

    También el pasado nos muestra que a los romanos no se les ocurrió la mala idea de raparles la cabeza a los esclavos, de haberlo hecho, ellos se hubieran dado cuenta de que eran muchos y jóvenes frente a la envejecida clase privilegiada gobernante.

    Como se festejaban mundiales de futbol mientras la maquina represora de la Dictadura picaba carne humana a rolete.

    La gente común y corriente habita el silencio, nada se da sin ese silencio. Por más griterío que haga en las calles, el circo, las canchas o redes sociales….; para eso existen estos lugares donde el espectáculo no cesa y todo pasa muy rápido; ofrecen desahogo, crueldad, entretenimiento, distracción, seguir participando….

  • Mínima moral

    Cuando era pibe no supe verlo, con los años resulta obvio, la diferencia entre los canticos del coro y la caja del negocio.

    Nadie está obligado a profesar tal o cual creencia, partido o religión; pero de hacerlo, mínimamente tendría que tener efectos visibles para con los demás en la sociedad; de lo contrario, para que votamos, vamos a misa o escuchamos al pastor los días sábados.

  • A les hijes emancipades del pobrerío

    Todo comenzó cuando algunos observaron que la Democracia basada en la Libertad, tiene su fragilidad, puntos de vulnerabilidad y éstos fundamentalmente se dan en la circulación de la palabra.

    La gente pensante hace uso de las palabras para expresar lo que piensa, redundante decirlo, pero del otro lado están quienes les chupa un huevo y la mitad del otro esta cuestión…; ellos están dispuestos a instalar e imponer la mentira que sea con tal de hacer prevalecer sus intereses, se llama competencia, el mérito de ganar como sea y de ahí cualquier narrativa moral hacia adelante es válida. La historia de las ideologías en Argentina desde que tenemos Democracia ininterrumpida ha sido esta.

    Simple, aprovechemos el espacio de la libertad de expresión que no es solamente palabras, para todos en «igualdad» de oportunidades, todas las opiniones valen y éstas construyen la realidad.

    Entonces, yo, nostálgico conserva uniformado del pensamiento único, sabedor del silencio de lo que le conviene, a la derecha de Dios algunas veces y autopercibido muy normal entre los normales, tengo en claro que nada es gratis y tus lágrimas me causan risa…; de mi bolsillo no saldrá lo que te mantenga si no defendes con tu vida mi patrimonio.

  • Me olvide de apretar el Rec

    La gente trucha se borra cuando el juego empieza a fallar, las ratas abandonan el barco apenas se viene el agua; siguen allí mientras vislumbren barato que algo van a garronear, quizás la peguen, de lo contrario no pierden nada; se colgaron de algún personaje potable, una estrella enana blanca próxima a la extinción, alianzas por aquí, amigos por allá, los enemigos se reciclan y en última instancia no existen; al final lo que vale es la puesta en escena, figuretear y mandarse…; la banca siempre gana.

    ¿Y de que va lo tuyo…? Estas entre ellos, tu trayectoria es dejarte llevar, orbitas alrededor de los mismos; pareciera que no tenes opciones, sos pobre, el cuerpo lo sabe y te lo recuerda cada fin mes. La idea de salir adelante es la que te vendieron y no avanzas demasiado, al igual que muchos…..

    No queda otra: hay que salir de los prejuicios que nos atan, las creencias que impiden pensar, las instancias de autoridad que sujetan a ese sujeto obediente y alienado, del miedo que nos pone en el peor de los lugares.

  • La salida menos pensada

    La fuerza de voluntad simbolizada por la soga que ciñe el hábito del monje, científicamente ha perdido relevancia; todos hablan del cerebro, sus reacciones químicas, neurotransmisores y un mundo de hipótesis plausibles.

    Concretamente, si vas a dejar una costumbre no saludable, vicio, como quieras llamarlo; no hay Dios ni milagro alguno, sino trabajo en uno mismo; tendrás que vértelas con tu propia cabeza, tener presente con especial intensidad el éxito de un día sobre la adicción que te maltrata.

    Mañana será un recuerdo que te hará feliz y a partir de aquí el futuro será eso.

  • Liviano de peso

    A la pobreza se le teme, no se habla mucho, salvo para señalarla estadísticamente en otros; fundamentalmente no queremos caer en la misma y si estamos en ella generalmente lo negamos, nos autopercibimos de otra clase social….

    Los gurúes del momento pescan en las redes sociales dando recetas, concejos, fórmulas de éxito propicias para supuestamente llenarnos los bolsillos…; lo cierto es que quienes han aprendido el desapego, siendo lo menos necesitados posible en todos los aspectos de la vida, tienen los números puestos para la riqueza y la libertad.

  • Tierras de sol y mujeres hermosas

    Nuestro sol, como el sol de San Ramón de la Nueva Orán, Salta; alumbra por demás las andanzas de su gente, una ventana abierta basta para ver nuestro destino, lo trae la luz que ha viajado millones de kilómetros hasta nosotros.

    Los carnavales no se parecen, hubo un tiempo que sí, la ciudad de Santa Fe tenía su avenida Freyre a contra reloj poniendo el mundo patas arriba y en los barrios corría la alegría entre vecinos; la misma calle que supo abrir puertas para dar una mano a quienes lo habían perdido todo por el avance de las aguas.

    Allí, en Orán nace el sol; al igual que nuestro rio Salado, el Juramento de los cerros de Salta.

  • Perros que hablan

    Y no dicen nada. Es cabeza dura el perro, no entiende que su buen Amo, aunque lo trate bien siempre le va a dar los huesos de la sobra.

    Mueve la cola. ¿Qué otra cosa sabe hacer? Ladra y muerde a otros como él o ella.

    Ojalá sus ladridos fueran palabras, esas que se le pudren adentro por no decirlas; su cobarde mal aliento canino está lleno de verdades no dichas.

    Pobres los perros de cuatro patas, la ligan de rebote.

  • Che Libertario y los NPC

    Desde aquí bregamos por un pensar crítico, propio, que acompañe la militancia de la libertad en Democracia, siendo nuestra Democracia la instancia presente en todas las intervenciones que llevamos adelante, buscando hacerla crecer, darnos el gobierno y el respeto al gobierno que elegimos democráticamente los ciudadanos.

    Bienvenidos a quienes, por razones obvias de subordinación, trabajo, conectados a protocolos preestablecidos, se hallan en situaciones que no pueden elegir y tienen que estar ocupados en la libertad de otros; no se sientan solos ni especiales por eso, mucha gente mental y afectivamente está en la misma, en ámbitos y circunstancias diferentes que parecen no tener relación alguna, pero conforman un Todo, productos del mismo Sistema.

  • Seamos libres y lo demás no importa. ¿O qué?

    En Argentina desde que se puso de moda la libertad, te salen empresarios de la nada, expertos de la Bolsa, gente de negocios que la ven o están empezando a verla; hay para todos los gustos, el menú es variado, viveza criolla a full…; seamos claros con nosotros mismos, los argentinos no son proclives a ser libres, por una sencilla razón fundante de la manera de ser argenta; la mayoría no toma riesgos, pocos se la juegan.

    El ganado es temeroso, paranoico, cualquier movimiento que percibe en el pasto se echa a correr, se arma la estampida.

    El argentino promedio desconfía del Estado viviendo al amparo del mismo y al mundo de las finanzas lo mira con recelo. Ambos siempre estuvieron bien agarraditos de la mano y cagando a los demás. ¿Qué promesa de libertad individual es factible? Hacer la tuya. ¿Cómo? El Casino en el que pones tu dinero a trabajar tiene dueño y las reglas del juego están para que la mayoría pierda.