Autor: José Antonio Muhando

  • El fuego comenzó

    Tratar de leer lo que no está allí suena raro, espiritista, pero la realidad no es determinista en lo invisible a nuestros ojos; armamos un sistema, formamos parte de una sociedad organizada, nos damos un gobierno, existimos en comunidad; en la superficie funcionamos y le basta para sobrevivir a la mayoría.

    Sin embargo, hay gente entre nosotros forzadamente desaparecida, silenciada, invisible, quienes como el viejo tirado en un hogar de ancianos clandestino, debe llevar a cabo un acto delictivo prendiendo fuego el lugar y aparecer a la vista de los demás, volver a la historia, salirse un momento del olvido, existir brevemente.

  • Tácticas de combate o los terroristas de la masturbación

    La jerga de los supremacistas de la actualidad, moralear de libertad de expresión y discursos de odio; son las ironías de la existencia en Democracia, cinismo al palo.

    Se apropian del dolor de las víctimas, de su resentimiento, lo reeditan con fines políticos y acrecientan su poder. Simple y directo: por un lado exigen garantías para seguir ejerciendo la libertad de hostigar y maltratar a los que viven y piensan distinto; por el otro, amordazar y privar de los derechos de defenderse a sus enemigos, quieren víctimas pasivas, no violentas, respetuosas de la ley y el orden.

    La estrategia de algunos es conocida: mudos, no saben no contestan, pero mantienen intacto un sistema de impunidad y violencia organizada puntual, selectiva; mientras fingen demencia y juegan a los verdugos amables, representando la paz, esa empatía medida y redituable.

    Saben darse vuelta como gatos en el aire. Una táctica de combate antisupremacista: tiempo para sorprender y golpear donde más duele. Habiendo gastado todas las palabras, ya que éstas no sirven de nada ante estos personajes; la segunda etapa, el silencio como preparación de la acción directa.

    Si no actuamos y seguimos en el plano masturbatorio de las palabras, se van a llevar puesto nuestras libertades, la dignidad humana y harán de la democracia un Régimen autoritario. Cada uno desde su lugar, las acciones colectivas no resultan, fueron neutralizadas, pero no pueden todavía determinar el próximo paso de un descolgado del sistema.

  • No puede ser que

    Si es, puede ser. La crítica quejosa de los argentinos nos hace perder tiempo, las redes sociales nos atrapan en el juego de patrones ocultos que nadie puede localizar ni tampoco identificar. Por eso es bueno tener un enemigo a mano, bien ubicado, que nos ayude a rearmarnos, nos hiera a ocuparnos del cuerpo como de ese terreno muchas veces descuidado, en donde esta situada la casa de nuestro ser.

    No es palabrerío metafísico, la crisis actual es del sentido de la vida. ¿Para qué trabajas o te portas bien, haces lo correcto y no rompes nada, cumplis con la ley, obedeces? Para qué y muchas cosas más de una moral, un Dios del sentido que ya no tiene cabida. ¿De qué se trata el futuro, cuál es el tuyo, hacia dónde te lleva la existencia actual?

    Desde la política gobiernan el presente, no pueden hacer otra cosa, esperar algo distinto es de tontos creyentes.

  • Aburrida democracia

    Tan aburrida que algunos argentinos buscaron la muerte durante los festejos del mundial, no tenemos grandes causas por las que vivir y morir, esto último le quita el sentido a cualquier existencia; no digo que haya que volver a los tiempos de las cruzadas; nuestra llama Latinoamericana se apago, ni siquiera miramos Europa y sus valores.

    Seamos realistas, el sistema, esta democracia como juego de poderes, la tecnología y el mercado, empujan a mucha gente a empequeñecer sus vidas, sobrellevando como pueden las mismas hacia metas mediocres, tediosas con el tiempo.

  • Los que bajan al territorio

    Y se bajan los pantalones con Peter Thiel, la política como Club de Amigos, junto a los que renuevan contrato con la novia para la próxima temporada. En Argentina la política es un espectáculo donde quedamos ano dadados, se nos encarnan las uñas de los pelos.

    Sin embargo, el gran elector argentino es el dólar; el político que lo entienda será electo, reelecto y vuelto a elegir.

  • Cancelados que vuelven pertrechados

    Presionar, destratar a gente que ha perdido mucho en la vida, humillarlos y no ganar nada con eso, es un groso error de quienes teniendo poder efímero por hallarse ampuntalados en estructuras, organizaciones autoritarias, con recursos económicos, creen tener la vaca atada; se equivocan feo.

    Lo dijo Séneca hace miles de años, «cualquiera tiene poder de dañar»; provocar al que no tiene nada que perder o está en camino hacia un mundo personal sin futuro, es una pésima idea.

  • Sueños, nada más

    Resistir, contraatacar, para la mayoría es literatura, proliferan streamers, youtubers, influencers, políticos y comentaristas. Palabrerío, no ponerle el cuerpo a las palabras ni hacer de las mismas acciones.

    En el fondo es lo de siempre, con los años queda más claro: la muerte de un decadente o morir heroícamente, correlato de cómo se ha vivido.

  • Brasil y el Nuevo Virreynato del Río de la Plata

    Brasil, gobierne quién gobierne, su objetivo estratégico es ser grande a costa de empequeñecer a la Argentina, ellos crecen siempre y cuando no les hagamos sombra. Son nuestros hermanos, con tal que sepamos ocupar el lugar del hermano menor que sigue las reglas que impone el mayor. Si les servimos al comercio, es justamente porque le servimos que perseveran los acuerdos y las alianzas.

    Argentina tiene una salida desconcertante y única: recrear el Virreynato del Río de la Plata, siglo XXI, con una Unión básica (en un principio) con Perú y Bolivia. Nos unimos ante todo en un solo lenguaje, conformamos un Mercado Común que conecta océanos y oportunidades de expansión competitiva.

  • Hacia el rescate del cuerpo

    Quienes estamos en la vida, como prolongaciones de la tecnología, sin exagerar ni ser apocalípticos de nada, simplemente usando lo que hay y esta a nuestro alcance; pero a la vez, venimos de un mundo donde no existían los celulares, menos aún internet, la virtualidad era impensada como forma de existencia.

    Poseemos algo que no es recuerdo, tampoco nostalgia, hay algo de la vida concreta, palpable, que todavía nos llama, el cuerpo quiere volver al primer plano, aparecer como entonces, tomar otra vez centralidad.

  • Los suicidados

    Siempre que hablamos de consecuencias, solemos cometer el mismo error, mirar las coordenadas de un pasado que sigue estando ahí cuando nosotros estamos en otro lugar.

    Participando en política partidaria por primera vez y al mismo tiempo nunca más, comprendí sin lugar a dudas que no pocas personas se descuelgan del sistema a su modo, como pueden, con más o menos recursos para ser libres. Obviamente, esto priva a las instituciones, organizaciones de cualquier ámbito y composición, de la presencia; pero siguen funcionando, el negocio no se detiene.

    Las consecuencias al no ser sistémicas, el mismo sistema se las fagocita; en otras palabras, te cagaron a vos como a otros y no pasa nada (eso parece y no es así)….; al final, nuestra salida antisistema termina fortaleciendo a los delincuentones, psicópatas y tóxicos que gestionan.

    Por eso, algunas de las voces de los que dijeron todo con sus vidas y se fueron, son las consecuencias que nadie quiere ver ni hablar, ante tanta gente que se suicida.