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  • Empleados públicos que dicen ser «liberales-libertarios»

    No solo dicen serlo, hasta te arman partidos políticos; confunden a la gente; terminan decepcionando, no van a fondo. Algunos no tardan demasiado en desenmascararse, entran en contradicciones, conflictos de intereses. No generalizamos.

    En cambio, Javier Milei con su hermana, hicieron muy bien en conformar La Libertad Avanza; a pesar de la ensalada inevitable que es la política argentina con su partidocracia, en lo que respecta al terreno propicio de la viveza criolla, se te acerca el argento promedio experto en humo y afiliado a todos los partidos…; aún así, buscaron despejar el camino de un proyecto real, no hicieron alianzas ni se desdijeron en los hechos de sus banderas, valores e ideas.

    Veamos si puedo expresar el a priori de lo dicho, a través de diversos ejemplos, con todo el respeto debido al empleado público y a toda elección de vida:

    • Ser libertario es tener al Estado como aquello que debemos confrontar, sanear, achicar, limpiar…; si sos empleado estatal, anda viendo que tu destino es el de Jesús, ir contra los tuyos que te terminaran crucificando.
    • No queres entenderlo de modo religioso, imaginate siendo homosexual, metido en el placard, vas a tener que salir del mismo si decís jugar del lado de la libertad, no para querer sacarte la foto familiar que ya conocemos, de mama con papa y los chicos alrededor de la mesa; no para más de lo mismo.
    • No queda claro en modo diversidad de género, vamos como laburante en relación de dependencia, tendrás que romper con tu esquema mental de dignidad subordinada a los intereses estatales, cedida a los gremios; habrá que tener voz propia, ser vos mismo, perder el miedo, no dejarse masificar.
    • Tal vez como empleado no lo alcanzamos a comprender en esos términos, vamos en modo pareja, cónyuge, lo aburrido que significa dos del mismo rubro o escalafón en la casa; obvio, ahí empieza toda revolución libertaria, en el hogar…. Si uno es empleado público y el otro la juega de empresario no prebendario del Estado, tienen más chances de quebrar esa lógica estatista hegemónica familiar y abrazar las ideas libertarias liberadoras de la existencia.

  • Reflexiones inmobiliarias brillantes para vivir

    El recambio generacional se nota en algunas ciudades pequeñas-medianas, donde la gente tiene la costumbre de morirse o se pierden en algún geriátrico y los hacen pasar por muertos; aparecen caras nuevas, emprendimientos de gallineros con departamentuchos unos arriba de otros.

    Encima, casas que vienen de cuando San Martin descanso con sus tropas antes de cruzar los Andes; las pintan, les lavan la cara y te las venden como nuevas. No sé, hay compradores que se quedan en lo obvio y como todo en la vida, nada es como aparece o es un modo de aparecer entre otros, veamos eso «otro», lo que no se ve: cañerías, sistema eléctrico, vecinos, servicios de la zona, el narco que vive en frente, el psiquiátrico que le molestan los ruidos y vive al lado, el edificio donde laburan las chicas cariñosas, el departamento que no puede ser habitado porque fue hecho para oficina, los papeles que no cierran, los herederos escondidos. Asesorarse técnica y legalmente.

    Hay que hacer como los servicios de inteligencia, un ambiental de las cercanías, hablar con la gente, recolectar información del inmueble y su propietario.

    Si queremos realmente vivir y no es para negocio, empezaría pensando antes que nada en una casa si o si, nunca departamento. Casa que no tenga pared de por medio compartida, ni una ni dos, entre viviendas contiguas, donde martillar tu pared y que el vecino ni se entere; fundamental para la independencia y libertad en el espacio propio.

  • Cuarentena de iglesias católicas y templos evangelistas

    Resulta desfachatado ver que las iglesias católicas y los templos evangélicos, cerrados la mayor parte del día, incluso de la semana. Los motivos razonables son la inseguridad, falta de personal, gastos, otras actividades, etc.

    La cuestión es simple, ya tienen la vaca atada, sostenemos el culto oficial con nuestros impuestos y los que dicen ser protestantes les llueve dinero supuestamente del cielo; todos colgados del bolsillo de los ciudadanos.

    No sé para qué tener un templo, iglesia, a la que un cristiano no pueda concurrir libremente a la hora que sea, orar, entrar en sintonía con un ámbito sagrado, un lugar para agradecer, pedir, recargar energías para seguir adelante………

    Están borrados, parece que le tuvieran miedo, desconfianza a la gente, a los creyentes; se cuidan de ellos, se cierran entre cuatro paredes con candados en las puertas, enrejados, lejanos del prójimo.

  • Caete y que Dios te ayude

    La paciencia no resulta comprensible despegada de la fortaleza, porque no se trata de caer en el papel de víctimas y terminar abatido en un estado de tristeza; sino en padecer unidos a nuestras ideas, al bien que sostenemos, tranquilos en lo que somos.

    La resiliencia de estos tiempos, como forma de encontrarle la vuelta a todo es mentalmente interesante, hasta transformar lo negativo en algo positivo; no es magia, tiene algo de estoico.

    Pero hay una paciencia que raya con la resignación. No obstante, «aguantar, ya que no se puede hacer nada», el mal es inevitable; no necesariamente es débil en cuanto salida.

    Asimismo, muchos trabajadores en relación de dependencia están en parecida situación a la descripta, no les queda otra que estar haciendo algo que, si tuvieran que elegir no lo eligirían, quisieran abandonarlo todo y no pueden……; quieren, pero no pueden porque no tienen el poder de quererlo realmente; no se encuentra otro laburo fácilmente o no se volverían a dar las condiciones favorables que lo hicieron posible, están en el baile y hay que bailar, la vida que llevan gira alrededor de lo que hacen.

  • Violando la retina

    Cuando te pones a pensar que dedicarle dos horas diarias a las redes sociales son 30 días de tu vida al año, darse cuenta de esto es una ducha de agua fría en invierno. Seguir viendo lo que se pudo haber hecho en la existencia real y no lo vivimos, es para apretarse los huevos contra la puerta, tiempo que no vuelve más.

    Quizás no había tanto de que lamentarse. ¿Qué otra cosa tiene para hacer el que no sabe disfrutar no hacer nada; que tiempo libre pretende el que trabaja toda su vida, si aunque lo tenga no sabe vivirlo y tampoco le pertenece?

  • Injuria, abuso de confianza

    Todavía insisten los psicólogos con el test donde te hacen dibujar un hombre/mujer bajo la lluvia; que pudieron haber dibujado esos dementes que, vistiendo el uniforme de alguna Fuerza de Seguridad, Policial, los vemos salir en las principales noticias de todos los diarios por algún hecho violento trágico que los tiene como protagonistas y ejecutores.

    Está plagada las reparticiones públicas de gente con carpeta psiquiátrica, un mundo de dispacitados laborales a los cuales no se los puede auditar desde el gobierno porque quizás agravemos su cuadro mental; no lo sé, no emito juicio alguno, describo la realidad.

    Parece que algo no está bien si decidimos dibujar a alguien sin paraguas, mojándose, disfrutando la lluvia. Hay un abuso de la confianza, como ese marido celoso e inseguro que anda por la vida poniéndole trabas a su mujer hasta verla caer; se injuria a determinadas personas. Dios Padre con Jesús, aunque digan que Uno es el Otro y viceversa; la hicieron difícil, obviamente que Jesucristo se vio traicionado, abandonado en la Cruz, se supone que ya lo había puesto a prueba el demonio en el desierto, supervisado por su Padre; encima es una prueba que se repite en el tiempo indefinidamente por los siglos de los siglos, en la fe cristiana es así.

  • Hipogresía argenta

    En Argentina, políticamente hablando, tenemos un mundo que vive de hacer crítica, buscando analizar, denostar a otros y aclarar posiciones desde donde emitir juicios interesados de valor.

    Entonces, los tenemos a todos en la misma bolsa, en la misma pregunta: ¿quienes hablan? Los mismos del pasado reciente, estatistas que en su mentalidad nos quieren retrotraer a la Argentina barata para los extranjeros, prostituida, inflacionaria, con el peso argentino devaluado, donde la casta política eran los señores feudales de un Estado parasitario de todos los argentinos que gastaba sin límites en beneficio de algunos.

    Nosotros, libertarios contra el sistema, militantes reales de la libertad, nos preguntamos por quienes luchan; esa es nuestra pregunta, nos colocamos junto a la gente que la reman diariamente y quieren una vida mejor.

  • Santa Fe again o la Argentina de siempre

    Siendo santafesino no puedo evitar verme boludo; por lo menos saberme boludo, pelotudo de vez en cuando no hace de mi un hijo de puta; estos últimos se dedican a cagarle la vida a los demás. El Estado Feudal de Santa Fe es un estado de tripas, lleno de privilegios, privilegiados y regímenes especiales. No sabemos los ciudadanos cuanto realmente recauda fiscalmente del bolsillo de todos y que porcentaje se usa en mantener su propia existencia institucional deficitaria; diría que la mayor parte de eso va al bolsillo de sus funcionarios, empleados y políticos.

    Suben los impuestos, te inventan impuestos nuevos, tasas municipales a granel y sin contraprestaciones por parte de los Municipios; sumado a la inseguridad, inoperancia estatal, merca y los narcos. Por si fuera poco, los salarios no aumentan, solo si sos camionero o un privilegiado estatal como los empleados públicos del Garrahan, el resto de los humanos a fumarla.

    Francamente, por más reformas y buena voluntad de nuestro gobierno nacional; afrontamos esta cultura decadente de la Argentina extensa y diversa, colgada de un Estado inmenso, opresivo, fallido, cuya finalidad es el empobrecimiento generalizado de la población, que sin autoritarismo en su gestión no funcionaría.

    ¿Como explicarles a estos tripas del Estado que la política somos los ciudadanos? No aceptan eso, en cambio nos dicen, «la política somos los políticos, funcionarios, empleados estatales, y hacemos lo que queremos», repartimos el dinero entre amigos y/o lo usamos conforme el criterio de la casta dominante. Por eso estamos pagando deudas con deudas, porque no tenemos el poder de pagar deudas con guerras; no la tenemos larga como otros y acá el tamaño del poder de fuego importa.

  • La política de los farsantes

    «Es lo que hay», aparentemente tenemos un elenco indeterminado dando vueltas entre nosotros de todos los colores, piensan distante de la gente, no en términos de comprender; ahora están mudos, se los trago la tierra; aparecerán las próximas elecciones a ver si rascan algo, ganan o renuevan bancas en Legislaturas, Concejos Deliberantes, Congreso de la Nación; por detrás, la banda de vende humo, punteros, asesores, desesperados sapatras del bolsillo de los ciudadanos.

    Están lejos de nuestros vecinos, quizás ocupados en visiones generales, conceptos, originales ideas, buscando la solución a grandes problemas……; no, ni ahí, presumo que van olfateando dinero, poder, vienen por la tuya, la mía, la de todos; encontraron el agujero al mate.

    Los temas de preocupación de los santafesinos de a pie son otros, sin importancia, pequeñeces de todos los días de las que ya nos acostumbramos, no vale la pena perder el tiempo políticamente.

  • La pobreza avanza

    En cualquier cultura, cuando socialmente se va perdiendo la vergüenza en determinadas cuestiones, vale todo o se naturaliza la iniquidad, la corrupción, las injusticias.

    En Santa Fe, aunque algunos no lo crean y con el Mega Estado que tenemos, hubo un tiempo que ser pobre era motivo de vergüenza, el santafesino ocultaba su pobreza, esto hacía que el mismo se preocupara por salir de esa situación que como una mancha venenosa avanzaba, aunque nos negáramos a aceptarla; tener un subsidio estatal era impensado, pedir ayuda de la caridad administrada pública una deshonra, la resignación no era opción, trabajar y estudiar. Las cosas cambiaron.

    A la vez, se requieren voces, lucha para visibilizar la precariedad de muchos vecinos nuestros, que evidentemente no les alcanza cumpliendo el mandato de estos tiempos, de querer es poder y si trabajas duro vas a salir de pobre; organizarse para superarnos entre todos y mostrar la realidad es deber ciudadano.

    La actualidad es obscena, caminamos por encima del que esta tirado en la vereda, comemos a un costado de los que revuelven la basura, paseamos fingiendo demencia delante de familias enteras que mendigan para comer; paralelamente, un mundo de nuevos pobres aparentan no serlo, empleo precario/informal/básico formal público-privado, ropa a la moda, algunos con movilidad propia, alquilando o amontonados en casas de otros, comiendo mierda, sin estudios ni oficios conocidos, con perspectivas de futuro cortoplacistas.

    La Comunidad se va desgastando mal, hacia formas de convivencia crueles del sálvese quien pueda.